La JR de Entre Ríos presentó su Revista
Viernes, 24 de Junio de 2005 por Juventud Radical
Radicalismo y proyecto nacional.
Las sociedades en su devenir histórico presentan continuidades y cambios. El cambio social es una constante que se pone de manifiesto en el plano de las realidades materiales y en el de las ideas. El mundo cambia vertiginosamente, y así lo testimonian el acceso masivo a internet, los teléfonos celulares, la multiplicación de opciones en los medios audiovisuales… el ritmo del cambio social a nivel de la producción de conocimiento y su aplicación a innovaciones tecnológicas viene acelerándose y está en continua expansión.
El cambio social ha sido relatado desde el mundo de la evolución de las ideas, las progresivas transformaciones que se operan en las relaciones sociales de producción o el avance en las tecnologías con las cuales el hombre manipula la naturaleza y la adapta para satisfacer sus necesidades.
La capacidad de dar respuesta a las necesidades humanas básicas, y a las que se van creando conforme las nuevas realidades sociales, muestra el estado de evolución de una civilización. ¿Cuáles son estas necesidades? Necesidades materiales, que tienen que ver con el hombre como entidad biológica: alimento y abrigo. Tener una adecuada dieta que permita conservar la vida; el vestido y la vivienda. Y existen las espirituales, propias del hombre como ser que tiene conciencia de sí mismo y que no se contenta con la sola satisfacción de las biológicas.
En procura de la satisfacción de las necesidades es que se producen los conflictos, que se dan tanto a nivel de individuos concretos como de sociedades enteras. El conflicto se manifiesta siempre, y constituye el elemento constante de las relaciones humanas. La forma en que las sociedades resuelven y encaminan sus conflictos y dan respuesta a las necesidades de sus miembros tiene que ver con como están organizadas. Cuáles son sus instituciones, los valores que en ellas predominan, cómo se divide el trabajo y cómo se distribuye el fruto del esfuerzo colectivo. La política es, precisamente, la reflexión y la acción colectiva que realizamos los individuos para incidir sobre la organización social, sus instituciones, sus ideas, la forma en que se produce y reparte la riqueza social.
La política implica una búsqueda constante de influir en la sociedad en que vivimos para que nuestros intereses prevalezcan o tengan reconocimiento. Sean cuales fueran estos intereses, la política es lucha en el espacio social, económico y cultural. Reconocer el sentido de la política nos tiene que servir para saber qué estamos haciendo cuando militamos, de una u otra manera, en un lugar u otro, en las filas de la Unión Cívica Radical.
La evolución social constituyó Estados con jurisdicción sobre hombres y cosas ubicadas en un territorio. La evolución de las ideas jerarquizó a los hombres, que dejaron de ser súbditos y así se fue construyendo la idea de ciudadanía, cuya conquista fue el motor del surgimiento del Radicalismo argentino en la última década del siglo XIX. Aquellos radicales constituyeron la Unión Cívica para derrocar a un régimen que excluía a los ciudadanos de la toma de las decisiones mediante el fraude electoral, garantizar la expresión de la voluntad popular y el gobierno de la ley, moralizar la administración pública y respetar el ejercicio de las autonomías provinciales. En cualquier caso, el sistema educativo argentino formaba ciudadanos que se incorporaban a un proyecto de Nación en construcción y que demandaban participación en el poder. ¿Qué proyecto de Nación tenemos los argentinos de comienzos del siglo XXI? ¿Cuál es el sentido profundo de la participación en un viejo partido fundado hace más de un siglo? El Radicalismo ha sido elemento formador de nuestra nacionalidad. Somos miles los ciudadanos que encontramos en la UCR nuestro lugar desde el cual protagonizar la democracia argentina. La falta de rumbo nacional de la UCR es sólo un capítulo de la falta de rumbo de la sociedad en general para encontrar un camino que satisfaga las necesidades de los argentinos.
El camino de la recuperación de la UCR es en sí mismo un aporte a la construcción colectiva de un proyecto de Nación. No puede entenderse la recuperación del Radicalismo en términos solamente electorales, porque allí estaríamos dejando de entender el sentido específico de “lo político”. Lo político implica construcción de poder, y la construcción de poder se realiza en el seno de la sociedad. Recuperar la UCR significa pensar una organización partidaria que pueda dar respuestas a las preguntas que se hace la sociedad, señalar rumbos ante la creciente complejidad del entramado comunitario y las interacciones con el resto del mundo. Los principios políticos del Radicalismo, contenidos en la Profesión de Fe Doctrinaria continúan vigentes, porque implican la profunda convicción en el hombre y la mujer como sujetos de la historia; la protección de la vida, la integridad física y la libertad de la persona como principio que rige la organización social y que legitima al Estado. La libertad no puede existir donde no están cubiertas las necesidades materiales más elementales. Y no puede haber libertad sin un adecuado acceso a las posibilidades que brinda la riqueza social: salud, educación, efectivo acceso al sistema de justicia.
Militar en el Radicalismo a comienzos del siglo XXI constituye un aporte a la búsqueda de nuevos instrumentos, nuevas técnicas de organización social y política, que posibiliten desandar caminos de exclusión social y desintegración nacional.
Las respuestas habrán de hallarse en procesos sociales donde la agenda política se centre en 1) la calidad de las instituciones de los Estados (nacional, provincial y municipal), 2) políticas de integración social con eje en sistemas universales de ingreso ciudadano y adecuado acceso a los distintos niveles del sistema educativo y 3) desarrollo económico, fortaleciendo el rol regulador del Estado, y el diseño de políticas públicas que orienten la inversión privada hacia los sectores que se consideren prioritarios.
En el sentido de recuperar el Radicalismo está trabajando la Juventud Radical de Entre Ríos. Reconstruir la red social que es toda organización política, está requiriendo de mucha voluntad, pero sobre todo de fuertes convicciones e ideas y acciones. Querer a este viejo partido es una razón fuerte, pero no suficiente. Es desde nuestro lugar de ciudadanos comprometidos con la sociedad y con los valores de la libertad y la igualdad que podemos ver mejor las cosas. Se trata de unir a los ciudadanos radicales para aportar a un proyecto colectivo. Esta revista pretende ser un espacio para la circulación de ideas, la reflexión y un instrumento de militancia para los jóvenes radicales de cada localidad de Entre Ríos. Esta pensada sobre la premisa de fortalecer la identidad radical, y al mismo tiempo, abrir la mente para que lo político no sea exclusivamente lo político-partidario o lo político-electoral. Es una herramienta de diálogo, discusión y encuentro para los que hacemos esta revista y pretende serlo para todos los militantes de la Juventud. Constituye una ocasión para llegar al afiliado y para aquellos que quieran acercarse a la JR. Con voluntad de hacer Radicalismo, la Juventud Radical está EN MARCHA.
- Sin Comentarios »
- Publicado en Comunicados de Prensa