NO TODO SE COMPRA, NO TODO SE VENDE. Carta abierta a los gobernadores radicales
Martes, 22 de Noviembre de 2005 por Juventud Radical
Estimados Correligionarios:
Quien se dirige a Ustedes es un simple militante de la Unión Cívica Radical que tiene, circunstancialmente, el orgullo y el honor de hablar en nombre de los jóvenes radicales de todo el país. Estoy convencido que interpreto el sentir del conjunto de la Juventud Radical si expreso mi tristeza y preocupación ante las afirmaciones vertidas por Ustedes tras la reunión realizada el día de ayer, martes 8 de noviembre, en la Casa de Mendoza, en la Ciudad de Buenos Aires.
Si bien soy de los que piensan que el cumplimiento del deber no implica mérito, sepan antes que nada que admiro profundamente, sin excepciones, la capacidad de gestión y liderazgo que cada uno de Ustedes viene demostrando al frente de sus provincias. Quienes entendemos la política como la vocación de servir a nuestros conciudadanos, con honestidad, austeridad y responsabilidad cívica, nos sentimos orgullosos de la concepción progresista con la cual Ustedes gobiernan.
Sin embargo disiento profundamente en la evaluación del rol que debe desempeñar la Unión Cívica Radical en los tiempos que vienen.
El liderazgo político nos demanda no sólo la capacidad de resolver eficazmente el día a día en una realidad cada vez más compleja, sino además y fundamentalmente la posibilidad de imaginar el futuro. Cada una de nuestras acciones, en política, generan efectos en el futuro y por tanto el verdadero estadista es aquel capaz de tomar las decisiones correctas hoy previendo las consecuencias que ellas tendrán en los años venideros. En ese sentido ejercer una oposición responsable no es acompañar al Gobierno de turno sino tener la capacidad de interpretar que es lo que está verdaderamente en juego en este presente de los argentinos.
Creo que se trata del futuro de la democracia argentina, entendida ésta no sólo como el derecho de los ciudadanos de elegir periódicamente a sus representantes, sino además el derecho no menos importante de encontrar en el sistema político alternativas claras a la resolución de sus demandas. Y esto no es un problema para los pensadores de la política sino para quienes la hacen.
La intención del Presidente Kirchner de liderar un bloque ideológico de centroizquierda que encuentre su opuesto en el sistema de partidos en una coalición de centro derecha esconde la solapada intención de destruir a los partidos políticos nacionales. Busca fracturarlos y reemplazarlos por un personalismo excluyente que satizfaga sus planes hegemónicos.
Creer que es posible construir una Concertación a la chilena, a partir del liderazgo de un Presidente tan poco respetuoso de las leyes y la Constitución a la hora de acumular poder es, cuando menos una ingenuidad, sino una falta de respeto a quienes en el país trasandino construyeron durante años una alternativa política basada en el respeto y comprensión mutua de líderes aunténticamente democráticos.
La pretensión de ser opositores y al mismo tiempo participar del gobierno con hombres de nuestro partido es no sólo un atentado al sentido común sino una burla a la sociedad, que ya demasiado se ve defraudada por el doble discurso oficial como para tener que soportar también el doble discurso del principal partido de la oposición.
Tener relaciones institucionales correctas con un gobierno de otro signo político, no conlleva la necesidad de renunciar a nustras convicciones. Aquel poder que lo requiera, cualquiera sea la cosa que ofrezca o entregue a cambio, dejaría de ser democrático, ejerciendo una acción facciosa que solo despertaría un sentido mercantil de la política, degradándola a un simple toma y daca.
Si los radicales persistimos en enviar a la sociedad mensajes de cercanía al Presidente de la Nación lo único que lograremos es destruir al Partido Radical, licuando toda posibilidad de constituirlo en eje de una coalición de fuerzas progresistas y democráticas que desde la oposición construya y genere una alternativa política. No atravesamos, por otra parte, un tiempo de emergencia. Este Presidente viene de ser confirmado en el Gobierno por una amplia mayoría de ciudadanos, con lo que se descarta todo acompañamiento que sería conducente en tiempos de crisis de las instituciones.
Es por ello que los insto, en representación del conjunto de la militancia de la Juventud Radical de todo el país a asumir el rol político dentro del partido que Ustedes mismos demandan en sus declaraciones, para consolidar al radicalismo como una fuerza democrática nacional que construya junto a otras fuerzas políticas progresistas de la Argentina, como el Partido Socialista, una verdadera alternativa política al peronismo en el gobierno.
No todo se compra, no todo se vende.
Un abrazo radical.
Hernán Rossi
presidente del
Comité Nacional de la
Juventud Radical
- Sin Comentarios »
- Publicado en Documentos JR