El Doble Discurso K En Contramano
Domingo, 15 de Enero de 2006 por Juventud Radical
El doble discurso “K” en contramano.
Desde la asunción como Presidente de la República el 25 de Mayo de 2003, Néstor Kircher nos ha venido sorprendiendo con una serie de actitudes que evidenciaban su falta de compromiso con el orden democrático, pero al mismo tiempo su poder de persuasión.
Consecuencia del “Pacto de los Neo Lemas” del justicialismo nacional, y más precisamente de la bendición de la mano de Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner era conciente de que su figura era prácticamente desconocida en el plano político nacional, entonces para ganar popularidad se dijo “¿y si me tienen que comparar con alguien?….. que me comparen con El General!!!”, y claro, lo primero que hizo en su acto de asunción fue romper con todo ceremonial y protocolo previsto para el evento, haciendo trabajar con esfuerzos extras a sus guardaespaldas, para que lo custodiaran mientras él trataba de ganar rating besando asistentes al acto.
Hasta ese momento nada parecía fuera de lo normal, el problema se presentó cuando buscó compararse con el General Perón que provocó revueltas sociales y uno de los hechos mas atroces que se vivió en el siglo pasado como lo fue la “revolución libertadora”, entonces empezó a enfrentarse con la Iglesia, con la oposición, con el ejercito, con los organismos internacionales, con los gobernantes de países vecinos, con quien lo llevó a ser presidente y hasta con los piqueteros, refugiándose en su discurso agresivo y en la mayoría automática del congreso. Su estrategia fue tan implacable que su popularidad trepó al 75%, en las calles se decía (por ejemplo) “tenemos un presidente que se animó a hacerle frente al FMI”…. ¿lo tenemos?.
De repente el mundo se le vino abajo, cuando los enfrentamientos pasaron a ser peleas, y ya no teníamos un General Perón de los 40’s, sino que gobernaba un Juárez Celman del unicato con aires al “Zorro” Roca. Entonces se hizo la luz, el presidente que se animaba a rechazar rotundamente las recetas del fondo monetario internacional, cumplía impecablemente con el pago mensual a ese organismo, el que boicoteaba empresas de capitales internacionales, había “resguardado” los ahorros del pueblo Santacruceño en Suiza.
Y así, cada vez que el presidente abre la boca con tono agresivo, se vislumbra un doble discurso que no sólo es perjudicial para su salud, sino para la de todos los argentinos. Y sus seguidores tratan de encontrar una luz de esperanza en su carrera de tratar de sostener sus dichos, se jactan en decir que “para el presidente primero está el pueblo, después el pueblo y luego el pueblo”, y en la siguiente oración tienen que salir a desmentir la quita de las retenciones de los impuestos a las ganancias a los trabajadores cuyos ingresos no superan los $2500, pero ¡ojo! Cierran la frase diciendo… “No le debemos ni un mango al fondo”.
Ahora les tocará responder, ¿Por qué se desafiaban las recetas del fondo monetario internacional, cuando en realidad se iba a cumplir con su imperativo? ¿Era necesario ese circo mediático?
Es triste comparar nuestros gobernantes con otros de países como Malasia, en donde cada acto, cada resolución e inclusive cada discurso, están meticulosamente proyectados para que no rompan con la coherencia de su plan de crecimiento, siempre pensando en las futuras generaciones y en el bienestar de su nación, pero de éste lado del meridiano de Greenwich, quienes nos gobiernan se encuentran convencidos de su “inmortalidad” y no entienden que la herencia a recibir por las futuras generaciones no es más que un cúmulo de instituciones convertidas en conventillo gracias a su incapacidad para construir un país en serio.
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