DESAFÍOS DE LA JR 2008/2009
Lunes, 21 de Enero de 2008 por Juventud Radical
Nuevos Desafíos de la Juventud Radical
Hace casi 4 años la Juventud Radical empezó a construir un camino que hoy nos trajo a este lugar. Habíamos entendido, después de haber sufrido la crisis más importante de la Argentina moderna, que el radicalismo, para seguir sirviendo a la democracia argentina, necesitaba renovarse, en cuanto a su organización, en cuanto a sus ideas y objetivos.
Renovación implica CAMBIO, pero lo entendemos ligado a una TRADICION preexistente. No venimos a romper con nuestro pasado, porque es precisamente ese pasado, con sus más y sus menos, el que nos mantiene pese a la crisis, y pese a los PROMOTORES DEL ATAJO EXITISTA, decididos a recuperar a la Unión Cívica Radical.
Por eso era y es imprescindible construir una alternativa GENERACIONAL Y RENOVADORA desde el radicalismo, y de carácter Nacional porque resulta imposible transformar la realidad argentina de otra manera.
El radicalismo no sería un partido de 115 años de historia si no hubiesen existido generaciones de jóvenes que lo levantaron de sus cenizas. Porque el radicalismo, antes que un partido, es una doctrina. Una doctrina política que contiene un conjunto de valores, de principios y de ideas acerca de la vida del hombre en sociedad. Es un movimiento humanista, en cuanto asume al hombre como el fin de toda su actividad. Es nacional, pues concibe el desarrollo de la Nación como unidad y actúa en todo el territorio. Es popular: parte de la igualdad del hombre y contiene las históricas luchas del pueblo argentino por la realización de sus derechos. Por eso renovamos todos los días nuestro compromiso con la JR.
Fuimos fortaleciendo esta visión y esta nueva forma de entender la política desde la JR. Más comprometida con el colectivo, más solidaria con el Partido, pero sobre todo, con la convicción de generar los cuadros que tendrán que ser PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA DEL RADICALISMO DE LOS PROXIMOS VEINTE AÑOS, Y DESDE EL RADICALISMO, DE LA ARGENTINA.
Sin embargo, la cuestión generacional no implica por sí misma aire fresco en las estructuras de un partido. Es necesario estar preparados para lo que significa la competencia política democrática y al servicio de la gente en un mundo cada vez más complejo. La creación del Instituto Lebensohn es un hecho trascendente e imprescindible en el camino que decidimos recorrer. Con poco más de 2 años desde su conformación, el Instituto ha crecido y se ha desarrollado en todo el País, intentando buscar desde el debate los rumbos necesarios en este tiempo difícil.
Es que sin lugar a dudas, el Instituto Lebensohn forma parte de esa visión estratégica que apunta a la formación y preparación de nuestra generación para asumir los desafíos (cada vez más complejos) de la Argentina del Siglo XXI, y será unos de nuestros desafíos trabajar en su consolidación.
Repasemos el estado de nuestra democracia, a diciembre de 2007. A las puertas del año en que festejaremos un cuarto de siglo de vigencia del Estado de Derecho, la República se encuentra, cuanto menos, disminuida y amenazada en sus bases fundamentales por la prepotencia de un gobierno de clara vocación hegemónica que denigra a los partidos políticos, avasalla a la prensa independiente, coopta con los recursos del Estado a los dirigentes opositores, descree de la división de poderes y avanza sobre la justicia.
La Democracia, sigue definitivamente renga, ya que no están claros los beneficios que para los sectores populares, significan cuatro años de crecimiento económico consecutivo construido sobre es esfuerzo de los argentinos.
Pueden así diferenciarse 3 desafíos centrales para los próximos años:
.El primero:
El problema de la Educación y el Empleo en la Argentina de hoy. Condiciones constitutivas de la Juventud en este mundo que vivimos. Ambas, vinculadas a una carrera tecnológica en la cual el conocimiento cambia aceleradamente dejando a generaciones enteras fuera de un mercado laboral cada vez más competitivo. Cómo preparar a nuestros jóvenes para enfrentar con éxito ese desafío, al tiempo que le inculcamos valores más humanistas y solidarios es nuestro desafío. Algunos países del mundo lo han logrado parcialmente. Debemos mirar esas experiencias y buscar nuestras propias soluciones que permitan arrancar a los jóvenes y niños de la falta absoluta de futuro que lleva a flagelos como las drogas y el delito cada vez más precoz.
Por supuesto, el cambio en la Argentina, debe ser estructural. Y ello nos llevará sin dudas, y la Juventud Radical tendrá que estar a la altura de las circunstancias de este debate, discutir en torno a modelos de desarrollo, y en cómo utilizar los beneficios del crecimiento económico. Por cierto que todo ello sólo será posible si se trabaja fuertemente sobre la calidad de las instituciones que actúan en el seno de nuestra democracia, desde el Congreso, hasta la Justicia, desde la Escuela Pública, hasta los partidos políticos, desde la sociedad civil hasta las fuerzas de seguridad, desde las pequeñas empresas hasta los cultos. De la calidad de sus dirigentes dependerá el futuro del país.
.El segundo:
Buscar como generación de un partido político democrático liderar a la juventud argentina, para arrancarla del escepticismo en la que se encuentra sumida y HACERLA PROTAGONISTA de su TIEMPO.
El desafío de revertir el escepticismo y la falta de participación de los jóvenes en la vida pública. Inevitablemente vinculada a la desintegración de grandes sectores de la sociedad argentina inmersos en condiciones de marginación.
La posibilidad de encontrar nuevas formas de participación democrática desde las ventajas de las nuevas tecnologías de la comunicación y su desarrollo.
La convicción militante de que este (la política) es el único medio legítimo con el que contamos para trasformar la realidad. Y que es imprescindible la organización y los Partidos democráticos en ese aspecto (ejemplos en el mundo desarrollado).
.El Tercero:
La renovación (reparación) de la UCR La construcción generacional de un Proyecto Nacional dentro del partido que se proponga su reorganización, la actualización de una propuesta política para la Argentina, la recuperación de cuadros militantes y dirigentes, y la conformación de una identidad política moderna, que deje de lado viejos paradigmas y, sustentada en toda nuestra tradición, historia y doctrina, conforme una nueva organización en la percepción de la sociedad.
La recuperación de una herramienta política construida desde una nueva cultura democrática centrada en el diálogo y la tolerancia, para consolidar la democracia social en la Argentina y terminar definitivamente con la desigualdad y el privilegio, en definitiva para generar condiciones de vida dignas para nuestro pueblo.
Comité Nacional
de la Juventud Radical
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