Declaraciones patrimoniales, una comparación odiosa
Viernes, 25 de Enero de 2008 por Juventud Radical
Declaraciones patrimoniales, una comparación odiosa
Escribe: Pedro J. Azcoiti [*]
Casi al mismo tiempo en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario del fallecimiento del ex presidente de la Nación, Arturo Illia, fue posible conocer por distintos medios periodísticos la declaración jurada patrimonial que presentaran ante la Oficina Anticorrupción el ex presidente Kirchner y su esposa, la actual primera mandataria.
Ante todo y mas allá de las consideraciones que puedan hacerse sobre esa declaración, resulta saludable que sea posible conocer cual es el patrimonio de quienes nos gobiernan.
De ese informe surge que Kirchner posee un patrimonio de $ 17.824.941, casi 11 millones más de lo que tenía en mayo de 2003 cuando llegó a la Casa Rosada.
Según el detalle de bienes, posee el matrimonio, 19 casas, 14 departamentos, 6 terrenos y dos locales. Las casas y los departamentos se ubican casi todos en Río Gallegos, salvo una residencia en El Calafate y dos pisos en la Capital Federal.
Es posible observar además, un importante aumento de sus depósitos bancarios, que en 2006 eran de $ 8.061.713 y que en 2007 alcanzaron los $ 13.515.021, de los cuales, $ 12.645.544 están en dólares.
Hemos mencionado al comienzo al ex presidente Illia, y si bien dicen ?quizás con razón- que todas las comparaciones son odiosas, vale recordar cual era el estado patrimonial de Illia al momento de asumir y dejar la presidencia.
Al momento de acerse cargo del gobierno su manifestación de bienes registró: una propiedad en Cruz del Eje, obsequiada con el aporte de 4.000 vecinos, muchos de los cuales contribuyeron individualmente con un peso moneda nacional; sus útiles de consultorio; un automóvil y 300.000 pesos en depósito bancario.
Cuando fue derrocado el 28 de junio de 1966, solicitó al día siguiente la presencia del escribano mayor de gobierno, ante quien hizo su manifestación de bienes. “Solamente conservaba ?dijo el ex mandatario- mi casa y mi consultorio. Había perdido mi automóvil. Estos son mis bienes”.
Cabe repasar cuales eran todas las pertenencias de Illia al momento de dejar el gobierno, las que llevara a la casa de su hermano Ricardo, ubicada en Prilidiano Pueyrredón 653, de la localidad de Martínez.
Allí llegaron en dos valijas medianas, desde la quinta de Olivos: 3 trajes grises, 1 traje negro, 2 sacos sport, 3 camperas, 4 pulóveres, 8 camisas de vestir, 4 camisas de manga corta, 10 pares de medias, 3 pares de zapatos negros, 1 par de chinelas, 1 deshabillé, 1 salida de baño, 8 juegos de ropa interior, 10 corbatas, 3 pijamas, anteojos oscuros (1) y un portafolios.
Sin duda que ambas declaraciones patrimoniales marcan dos estilos profundamente distintos no solo de concebir el paso por la función pública, sino también de concepciones de vida diferentes.
Cada uno se podrá sentir más o menos identificado con una u otra.
No se trata tampoco, de poner en duda la legitimidad con que amasara Kirchner su patrimonio, al menos, el declarado. En definitiva, sería la justicia la encargada de investigar si existieran sospechas sobre el mismo.
Pero lo que si mueve a reflexión es la acotación que el diario La Nación [17-1-08] realiza sobre el patrimonio kirchnerista: “Buena parte de los bienes del matrimonio presidencial (15 casas, tres departamentos y un local) la obtuvieron entre 1977 y 1981, antes de su ingreso en la actividad política”.
Y esto inevitablemente trae a la memoria otro párrafo, publicado en el mismo diario, pero el 25 de agosto de 2005, cuando Cristina lanzó su campaña a senadora en Rosario: “Recordó de entrada una escena íntima de cuando Kirchner estaba por recibirse de abogado en La Plata y llegó el golpe del 76. A él le faltaban dos materias y ella le pedía que se fueran al Sur. “Y me dijiste… Perdón, me dijo usted, señor Presidente: ?Tengo que juntar plata para ser abogado y después ser gobernador de mi provincia?. Yo me enojé mucho, parecía un delirante en esa época oscura. Pero debo reconocer que cuando se le mete algo en la cabeza lo consigue.”
Esos dichos motivaron un correo de lectores de mi autoría, publicado días después en La Nación, donde expresaba: “fui elegido presidente del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata representando a Franja Morada [septiembre de 1975]. El candidato de la J.U.P. (Juventud Universitaria Peronista) fue muerto al poco tiempo y en mi caso, detenido-desaparecido en abril de 1976”.
“Si bien no recuerdo ni al ex presidente ni a su mujer, alumnos de esa casa de estudios en ese entonces, como militantes de la J.U.P., no puedo negarles esa calidad que ellos se atribuyen”.
“Mientras buena parte de sus compañeros de militancia eran muertos o desaparecidos, y la mayoría de las agrupaciones universitarias destinaban sus esfuerzos a la defensa de los derechos humanos, Kirchner, lejos de abocarse a la presentación de habeas corpus o enfrentar la dictadura, solo pensaba en dedicarse a juntar plata”.
Hay que reconocer, que al menos en este tema, Kirchner cumplió con creces.-
[*] Vicepresidente Primero Bloque de Diputados Nacionales UCR
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