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	<title>JR Nacional &#187; Documentos JR</title>
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		<title>10 de Diciembre &#8211; De la democracia de elección a la democracia de alta intensidad</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Dec 2011 22:49:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comunicados de Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[

De la democracia de elección a la democracia de alta intensidad.
Pocos días en un calendario tienen la importancia del 10 de diciembre. El 10 del diciembre para nosotros tiene una carga especial: es el día que asume Raúl Alfonsín la presidencia de la Nación. Ese mismo día, todos los argentinos volvimos a tener un gobierno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center">
<p style="text-align: center;" align="center"><a href="http://www.jr.org.ar/wp-content/uploads/2011/12/logo-Juventud-Radical-chico3.jpg"><img style=' display: block; margin-right: auto; margin-left: auto;'  class="aligncenter size-medium wp-image-1555" title="logo-Juventud-Radical chico" src="http://www.jr.org.ar/wp-content/uploads/2011/12/logo-Juventud-Radical-chico3-300x232.jpg" alt="logo-Juventud-Radical chico" width="210" height="162" /></a></p>
<p align="center"><strong>De la democracia de elección a la democracia de alta intensidad.</strong></p>
<p>Pocos días en un calendario tienen la importancia del 10 de diciembre. El 10 del diciembre para nosotros tiene una carga especial: es el día que asume Raúl Alfonsín la presidencia de la Nación. Ese mismo día, todos los argentinos volvimos a tener un gobierno democrático. Ese día le dijimos Nunca Más a la persecución y muerte por el solo hecho de pensar distinto. El 10 de diciembre también se celebra el día internacional de los derechos humanos, este año se cumplen 63 años de la firma de su Declaración Universal.</p>
<p>Este 10 es distinto, es especial. La democracia, que tantas veces caratulamos de reciente o inmadura, renueva sus autoridades. Cuando este gobierno cumpla su mandato en 2015, la Argentina cumplirá 32 años ininterrumpidos de democracia.</p>
<p><strong>Un nuevo gobierno es una oportunidad para plantear desafíos</strong>. Desafíos a quienes en función de los resultados del 23 de Octubre les corresponde gestionar, y desafíos también para nosotros, que sin llegar al gobierno tenemos la obligación de actuar como una alternativa coherente pero firme, recuperando el protagonismo en la agenda pública.</p>
<p>El nuevo gobierno de Cristina Kirchner tendrá un nudo difícil de desatar: su tradicional distancia entre el discurso y la gestión tendrá en la realidad un límite innegable; los argentinos actuaremos, exigiremos y analizaremos con memoria, pero por sobre todo con una mirada hacia adelante, propia de un país que se quiere desarrollado en la justicia, la equidad y la previsibilidad.</p>
<p>Si el próximo gobierno pasa y nosotros seguimos discutiendo solamente la compra y venta de dólares, los desmanejos de Aerolíneas y el revisionismo histórico de “Pacho” O´Donnell, fracasamos. Fracasan los que gobiernan, porque siguen desaprovechando oportunidades. Fracasamos nosotros, porque la justicia, la equidad y la previsibilidad seguirán fuera de la agenda nacional.</p>
<p><strong>Un buen gobierno deberá avanzar en Justicia</strong>. No podemos tomar como normal que los gobernadores sean meros delegados del gobierno nacional por la injusta distribución de fondos. No es bueno que creamos natural que el gobierno haga de Carlos Menem, quien sin dudas es el peor presidente desde la recuperación de la democracia, un aliado estratégico a cambio de inmunidad. No podemos tratar con indiferencia a un gobierno que dice no criminalizar la protesta pero carga muertes en Jujuy por la injusticia habitacional, en Formosa por la decisión de avanzar contra los pueblos originarios y en Santiago del Estero, por la priorización de una alianza estratégica con sectores que concentran tierras y poder económico.</p>
<p><strong>Un gobierno realmente transformador debe decidir ir por la equidad</strong>. La continuidad de un modelo que ensancha la brecha entre los más ricos y los más pobres no es sustentable. Menos sustentable lo es cuando la desocupación y la falta de oportunidades afectan a los más jóvenes. Un modelo que excluye a los jóvenes, ensancha brechas de desigualdad y ahonda las diferencias entre las grandes ciudades y los pueblos del interior es un modelo insustentable, inequitativo y recesivo.</p>
<p><strong>Si el gobierno desea encauzar al país en un camino de transformación con oportunidades, debe ser previsible</strong>. Pero ser previsible no es caer en la “seguridad jurídica”. Ser previsible implica avanzar en la seguridad social, la seguridad económica y la seguridad previsional.</p>
<p>Continuar con una idea de proliferación de planes sociales y subsidios sin contraprestación  lejos de incluir, formaliza la dependencia, genera inseguridad social y vuelve al Estado un agente conservador de un orden social injusto.</p>
<p>La misma inseguridad muestra una situación habitacional alarmante, con un déficit de viviendas igual al de 8 años atrás, con más de la mitad de los argentinos sin red de cloacas y más de un millón de jóvenes menores de 25 años que no estudian ni trabajan, y no por ser vagos.</p>
<p>Avanzar en un país que naturaliza un 20% de inflación, donde el trabajo registrado y de calidad se encuentra estancado y las posibilidades de transformar las ideas de sus jóvenes en emprendimientos genera inseguridad económica.</p>
<p><strong>Un modelo realmente previsible debe administrar en función de los jubilados de hoy y de los de mañana.</strong> Haciendo de los fondos de los jubilados actuales y futuros una caja de pandora con la cual se extienden créditos a multinacionales, se cubre el déficit de Aerolíneas o se cubren gastos corrientes de la administración pública, lejos de hacer un sistema sustentable, crea inseguridad previsional.</p>
<p><strong>Un gobierno transformador deberá ser capaz de abordar estos temas con diálogo, profundidad y decisión</strong>. La decisión de transformar y avanzar hacia el desarrollo tiene costos, entre otros, avanzar contra aliados estratégicos de un gobierno muy decidido cuando de discursos se trata y francamente muy  conservador cuando se refiere a la acción.</p>
<p><strong>Es una gran oportunidad de animarse en serio a la democracia</strong>. Una democracia que no se reduzca a consultas electorales, entendida desde una concepción meramente procedimental. Una democracia donde cambie la forma en que se ejerce el poder y la forma en que este es controlado. Una democracia con controles genuinos ejercidos por la ciudadanía toda. Una verdadera democracia, que sea liberal en lo político y que sustente doblemente la esfera social y la esfera política, reconciliando de forma necesaria los principios de libertad e igualdad.</p>
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		<title>Conclusiones del Foro Nacional de Políticas de Juventud</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Jun 2009 17:54:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[ForoNacional de Políticas de Juventud
Ciudad de Córdoba, 6 de Junio de 2009
Conclusiones preliminares y prioridades legislativas de la 
Juventud Radical para el período 2009 &#8211; 2011.
Trasuna jornada de fructíferos debates y arduo trabajo, los jóvenes del radicalismo  queremos entregarle a quienes van a ser nuestros representantes en el Congreso Nacional el producto de nuestros [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">ForoNacional de Políticas de Juventud</p>
<p>Ciudad de Córdoba, 6 de Junio de 2009</p>
<p>Conclusiones preliminares y prioridades legislativas de la </p>
<p>Juventud Radical para el período 2009 &#8211; 2011.</p></div>
<p><span id="more-591"></span>Trasuna jornada de fructíferos debates y arduo trabajo, los jóvenes del radicalismo  queremos entregarle a quienes van a ser nuestros representantes en el Congreso Nacional el producto de nuestros debates y del trabajo que venimos llevando adelante para elaborar las mejores propuestas para la juventud Argentina.     </p>
<p>Desde la Juventud Radical queremos llamar la atención respecto de la urgencia y la insoslayable necesidad que tiene nuestra Sociedad de debatir públicamente una nueva agenda y nuevas posturas frente a las problemáticas de la juventud en la Argentina. Para lo cual, sabemos y deseamos ocupar un rol protagónico como actores impulsores y sostenedores de ese debate público.  </p>
<p>Porque más que el porvenir de nuestro País, los jóvenes del radicalismo sabemos y entendemos que debemos ser los protagonistas de la actualidad. Por eso queremos  comprometernos para trabajar y participar por una Argentina que hoy sea un lugar mejor, porque estamos convencidos que el futuro ya llegó, que el futuro es ahora, que mañana es hoy.  </p>
<p>1. Ciudadanía plena para ciudadanos jóvenes<br />
.Ratificar la Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes.<br />
.Avanzar en la elaboración de una Ley de Ciudadanía joven o Ley de Juventud. </p>
<p>Como marco general de las prioridades que expondremos a continuación, los jóvenes del radicalismo planteamos la urgente necesidad de que el Estado argentino ratifique la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes como parte de su cuerpo normativo.  </p>
<p>Creemos esencial que la Argentina de este paso legislativo básico para poder continuar avanzando en el reconocimiento pleno de la juventud como un sector social con características singulares por razones pisco-sociales, físicas e identificarias.<br />
Es fundamental consolidar institucionalmente ese reconocimiento para inmediatamente después, avanzar con la sanción de la Ley de Ciudadanía Joven, como un instrumento jurídico elemental para instrumentar en los hechos y en la gestión de los gobiernos, políticas públicas que den debida cuenta de la especificidades del ciudadano joven.  </p>
<p>La importancia de lo planteado es incuestionable, su urgencia también. Porque la situación singular de los jóvenes en países como el nuestro adquiere una singularidad  particular, ya que las graves carencias y omisiones que afectan a la juventud Argentina hacen que la falta de atención y gestión de sus problemas se transformen en problemáticas cada vez más difíciles y complejas de solucionar. Cuestiones tales como la permanencia en el sistema educativo, la participación en la vida social y política, su posición frente al sistema judicial, su rol en la familia, sus posibilidades de emancipación efectiva, la consolidación de nuevas familias, su acceso al deporte, la recreación y la cultura son la base mínima de derechos del ciudadano joven y es deber del Estado trabajar para garantizarlos plenamente.   </p>
<p>2. Revolucionar la educación para transformar la Argentina<br />
.Sanción de una nueva Ley de Educación Superior<br />
.Convocatoria a un Congreso Educativo Nacional </p>
<p>Desde los ámbitos juveniles del Radicalismo planteamos la urgencia de convocar y garantizar materialmente un ámbito nacional de debate y participación plena de todos los ciudadanos  para la recuperación, fortalecimiento y relanzamiento del sistema educativo nacional.<br />
Observamos con mucha alarma y preocupación que el Sistema Educativo Nacional argentino, que hace no tantos años fue orgullo de nuestro país, que era el pilar fundamental de un entramado con movilidad social ascendente y que fue paradigma educativo para muchas Naciones del Mundo, se encuentra en profunda crisis y decadencia.  </p>
<p>Desde la juventud sentimos la responsabilidad de impulsar este Congreso Educativo Nacional, porque necesitamos que la Argentina recupere a la educación como Política de Estado, porque estamos convencidos de que una verdadera y profunda Revolución Educativa es el camino para asegurar la grandeza y la prosperidad de nuestra tierra y de sus ciudadanos.        </p>
<p>Desde nuestra perspectiva joven queremos impulsar en el Congreso debates sobre:  </p>
<p>?	Generación de mecanismos de aumento presupuestario desatados de indicadores fiscales o extra-educativos, que aseguren mejoras presupuestarias permanentes para el sistema.<br />
?	Garantizar y defender la gratuidad y obligatoriedad en el nivel primario y secundario del sistema educativo.<br />
?	Relacionar el Programa Educativo a la unidad, la integración y la identidad nacional. Su contenido debe atender la especificidad de cada región, pero debe ser común a todas las regiones.<br />
?	Establecimiento de mecanismos eficaces para la permanencia de los niños y jóvenes dentro del sistema educativo.<br />
?	Inclusión de temáticas formativas y mecanismos de gestión educativa que contemplen el tratamiento de cuestiones étnicas y de igualdad de género.<br />
?	Debatir estrategias pedagógicas acordes al nuevo tipo de perfil de los niños y adolescentes contemporáneos.<br />
?	Uso y acceso igualitario de las nuevas tecnologías de la información en el sistema educativo.<br />
?	Institucionalización y fortalecimiento de espacios gremiales de participación para los estudiantes y padres.<br />
?	Generación de ámbitos permanentes de vinculación del sistema educativo con el entorno social y la familia.<br />
?	Adecuación y modificación dinámica y participativa de las ofertas curriculares del sistema educativo.<br />
?	Inclusión de estrategias formativas que contemplen el aprendizaje en la práctica y aplicación de los conocimientos aprendidos.<br />
?	La educación en oficios debe satisfacer las demandas de las economías regionales y permitir la preparación del nivel medio con sólida formación técnica, lo que le permita al joven incorporarse al mercado laboral.<br />
?	Creación de ámbitos institucionales abiertos, participativos y democráticos para que los distintos actores de la comunidad educativa tengan la posibilidad de generar aportes concretos al Sistema.   </p>
<p>Los efectos perversos que generó el Consenso de Washington sobre la educación en la Argentina siguen en la actualidad siendo muy considerables y perceptibles.  </p>
<p>El Sistema Universitario necesita urgentemente un nuevo marco normativo que  asegure la capacidad de retomar su liderazgo educativo, tanto a nivel nacional como internacional.<br />
Planteamos que la nueva Ley de Educación Superior (LES) debe surgir de una genuino proceso de debate social, donde todos los actores protagónicos y la comunidad en general tengan voz y decisión.  </p>
<p>?	En este sentido, queremos retomar la mejor tradición de la Reforma del 18 y sostener que la Autonomía y el Cogobierno universitario deben ser principios garantizados celosamente por la nueva LES.<br />
?	Puntualmente, la LES deberá contemplar la creación de ámbitos permanentes de articulación, evaluación y mejoramiento de la calidad educativa, que sean independientes del Poder Ejecutivo y que cuenten con la participación activa de la sociedad en general.<br />
?	También se deberán plasmar mecanismos institucionales que prevean evaluaciones constantes de la calidad académica y la gestión de las unidades educativas.<br />
?	El ingreso irrestricto y la gratuidad de la Universidad Pública deben transformase en pilares fundamentales del sistema universitario, al mismo tiempo que la articulación entre los distintos niveles educativos debe adquirir un carácter estratégico en el objetivo de lograr la inclusión cada vez más amplia y masiva de jóvenes al sistema.<br />
?	La formación de posgrado debe transformarse en un canal de comunicación eficaz entre la sociedad y la universidad, garantizando la inserción profesional, el desarrollo profesional de los graduados por un lado y por el otro, la utilidad publica y social de los conocimientos generados por el sistema universitario.<br />
?	La carrera docente debe estar contemplada como una condición indispensable para la estructuración de un sistema universitario de calidad. Por lo que, la actualización, los mecanismos de incentivo académico y el justo sostenimiento de los profesores deben ser una prioridad en la LES.<br />
?	La extensión universitaria y la investigación aplicada tienen que ser contemplados por la LES como mecanismos de apertura de la Universidad a la sociedad, formas de conectar lo que se piensa y se produce en las aulas con lo que se necesita y se proyecta en la Sociedad.<br />
?	La materialidad de la República universitaria se plasma políticamente en el ejercicio pleno de la ciudadanía universitaria. En este sentido, la LES deberá garantizar un sistema democrático pleno en el ámbito universitario, que asegure y aliente la representación gremial de todos los claustros, al mismo tiempo que los incorpore orgánicamente a la toma de decisiones, la gestión y el control del sistema universitario.<br />
?	Finalmente y como condición esencial de todo lo que hemos planteado y de lo que se pueda plantear, el Estado y la Sociedad toda, deben asegurar el financiamiento suficiente del sistema universitario. De manera tal que se logre solventar una educación de calidad y masiva, salarios dignos y una infraestructura acorde a los objetivos educativos que la Sociedad se ha propuesto. </p>
<p>3. Una nueva agenda temática para la Juventud </p>
<p>Desde la JR proponemos avanzar en la sanción de un cuerpo legislativo tendiente a generar un sistema de incentivos impositivos, así como también de dispositivos públicos de gestión que favorezcan la emancipación de los jóvenes. </p>
<p>El trabajo como vía de emancipación de la juventud<br />
Incentivar a través de mecanismos impositivos, dispositivos de capacitación y estrategias de promoción masiva, la inserción de los jóvenes al mercado laboral. Tomando con especial consideración las cuestiones relativas al control de la informalidad y la precarización de los trabajadores jóvenes.<br />
Plan Nacional Nuestra 1º Casa, construyendo hogares para familias jóvenes<br />
Concentrándose en las familias jóvenes con hijos, el Plan buscará dar respuesta a la grave problemática habitacional que enfrentan los jóvenes argentinos, promoviendo un sistema crediticio especialmente diseñado para dar respuestas a los jóvenes, con tasas de interés sociales y con un sistema de cuotas  flexible.<br />
Respaldo para jóvenes inquilinos<br />
Se propone la creación de mecanismos crediticios que permitan el acceso por parte de los jóvenes a líneas de financiamiento destinadas a cubrir las erogaciones necesarias para firmar los contratos de alquiler. Además de instrumentar un sistema de garantías oficiales que medie entre las garantías ofrecidas por los jóvenes locatarios y los dueños de las propiedades.    </p>
<p>El proceso de globalización en el que actualmente vivimos nos pone frente a desafíos y oportunidades que exigen de la política y los militantes una sensibilidad diferente frente a los problemas del mundo. Una nueva actitud frente a los cambios se impone como necesidad política y sobre todo, una forma distinta de interpretar las demandas de la sociedad, fundamentalmente la de los segmentos jóvenes, es indispensable para un Partido que trabaja en la construcción una Proyecto de País.<br />
Ley de conectividad plena &#8211; Un país conectado globalmente<br />
El acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación debe dejar de ser una ventaja competitiva entre quienes pueden pagar un servicio de conexión y aquellos que carecen de él. En la aldea global en la que vivimos, estar conectados debe ser considerado como un derecho esencial de ciudadanía y por ello, desde el Estado se deben impulsar normativas que garanticen y faciliten el acceso masivo a estas nuevas tecnologías.<br />
Convocatoria al Foro Ecológico Joven de la Argentina<br />
La cuestión ecológica es una problemática demasiado seria y compleja para ser encarada de manera separada por parte del Estado, de las organizaciones de la sociedad civil, o de los distintos niveles de gobierno. Con toda claridad se trata de un problema que exige un nuevo tipo de articulación entre los actores de la sociedad, nuevos grados de participación y compromiso de los ciudadanos.<br />
Los jóvenes debemos debatir y plantear con toda claridad que nuestra vida, nuestro bienestar y la calidad de vida de nuestros hijos depende de lo que hagamos hoy por nuestro planeta.</p>
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		<title>EDITORIAL DEL BOLETÍN Nº 4 DEL COMITÉ NACIONAL DE LA JUVENTUD RADICAL</title>
		<link>http://www.jr.org.ar/2009/documentos-jr/notas_anteriores_id_1283/</link>
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		<pubDate>Wed, 11 Feb 2009 16:20:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Artículo editorial del Boletín Nº 4 de Información y de Lecturas. 

RESPONSABILIDAD: ¿20 AÑOS NO ES NADA? 
El próximo 8 de julio se cumplirán 20 años de la primera sucesión presidencial desde el retorno de la democracia en 1983. Para ubicar un hecho semejante a lo que aconteció aquel día en que los candidatos del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Artículo editorial del Boletín Nº 4 de Información y de Lecturas. </p>
</div>
<p><span id="more-585"></span>RESPONSABILIDAD: ¿20 AÑOS NO ES NADA? </p>
<p>El próximo 8 de julio se cumplirán 20 años de la primera sucesión presidencial desde el retorno de la democracia en 1983. Para ubicar un hecho semejante a lo que aconteció aquel día en que los candidatos del Frente Justicialista Popular Carlos Menem y Eduardo Duhalde asumieron, respectivamente,  como presidente y vicepresidente de la Nación, se debía remontar casi 61 años de historia argentina, cuando  Yrigoyen asumió su segunda presidencia sucediendo a Marcelo T. de Alvear.  </p>
<p>Desde aquel 8 de julio de 1989 el peronismo ha gobernado Argentina contando con amplísimos recursos institucionales. Cabe enunciar la mayoría en ambas cámaras del Congreso de la Nación y en particular el control ininterrumpido del senado desde 1983. Los gobiernos de las provincias: 17 en 1987, 14 en 1991, 1995 y 1999, 16 en 2003 y 2007 (1),  entre ellas la populosa provincia de Buenos Aires (alrededor del 37% del electorado nacional), en la cual gobierna desde 1987. En punto al primer estado argentino, sólo una de las cinco elecciones a gobernador que hubo luego del acceso al gobierno provincial del peronismo bonaerense pueden calificarse de competitivas, imponiéndose en las otras por márgenes amplísimos (2). Omitiremos considerar lo relativo al Poder Judicial.  </p>
<p>En el medio de 20 años de gobiernos peronistas, 2 años y 10 días del último gobierno radical. Al efecto, es de destacar un artículo escrito a fines de 1999 por Antonio Cafiero luego del triunfo electoral de la Alianza cuyo título rezaba que el peronismo seguirá gobernando, fincando sus argumentos en el control de las provincias (3)y del senado nacional.  </p>
<p>Mirada las cosas desde cierta perspectiva, la experiencia de la Alianza fue exactamente eso, una experiencia de dos años en el marco de veinte años de peronismo. El intento &#8211; muchas veces insuficiente- de estudiar y analizar las cosas para comprender y entender no se aviene con la provisión de mecanismos de argumentación efectistas (chicanas), pero es dable afirmar que la fuerza política dominante y por ratos hegemónica no ha resultado eficaz para gobernar la Argentina en beneficio de los argentinos. Han gobernado mal, muy mal.  </p>
<p>Por cierto que los puntos de vistas varían en función del lugar de donde se mira, que la eficacia para gobernar está probada en el hecho que han gobernado, y en la conclusión  quizás posible, atendiendo a ciertas argumentaciones convergentes, que el peronismo no ha gobernado nunca.<br />
Y es que los ’90 fueron los años del neoliberalismo, década en la cual hubo quienes negaron la condición peronista de Menem y el menemismo. Análoga situación se escucha hoy en relación al kirchnerismo.  </p>
<p>Es saludable que se tienda últimamente a la utilización del adjetivo complejo cuando se hace referencia a problemas, cuestiones, procesos históricos. Admitir la complejidad de las cosas y los casos invita a estudiarlas y discutirlas, constituye un rechazo a la simplificación, la esquematización y el consignismo. Los valores prácticos de la democracia tienen mayores posibilidades allí donde el maniqueísmo se diluye y las antinomias (pueblo/antipueblo, bueno/malo) reducen su validez y dejan lugar a otras consideraciones.  </p>
<p>Por eso mismo, sostener que el peronismo ha gobernado mal es una simplificación,  a la cual, sin embargo, es válido acudir cuando se trata de entender el estado de las cosas en la amplia geografía argentina. La democracia argentina precisa un peronismo que se haga cargo de su historia y su rol en los fracasos argentinos. Que con modestia asuma sus responsabilidades.   </p>
<p>NUEVOS ESCENARIOS. </p>
<p>Desatado el conflicto originado por el aumento de las retenciones a la exportación de productos agrícolas en una escalada por parte del oficialismo que muchos calificaron de irracional, la movilización del campo argentino, de las ciudades y pueblos que agregan valor o proveen servicios a la producción agropecuaria, sumada al malestar acumulado hacia el gobierno (rechazo a formas autoritarias de manejo de la cosa pública, corrupción, pérdida del poder adquisitivo y negación del fenómeno inflacionario) llevaron a que este perdiera en pocos meses la centralidad absoluta de la vida política nacional luego de cinco años de ejercicio del poder casi sin resistencia efectiva.(4)  </p>
<p>La solución en el marco del Congreso de la Nación al agudizado conflicto por las retenciones ?donde debe destacarse la actuación de los bloques parlamentarios del Partido-  abrió las puertas para la revalorización de la institucionalidad republicana e hizo más visible la necesidad de articular la oposición política al gobierno.  La celebración de los 25 años de vida democrática el 30 de octubre del año pasado constituyó un marco propicio para resaltar los valores prácticos de la democracia, principalmente la moderación frente a la exaltación y la vocación de diálogo. El Radicalismo se vio reivindicado socialmente por vez primera desde el 2001.  </p>
<p>Por otra parte, mientras candidatos radicales ganaban las elecciones municipales por amplio margen en dos importantes ciudades del centro del país -Río Cuarto el 22 de junio y  Santa Rosa el 31 de agosto- la ruptura con el gobierno del grueso de los radicales que integraron el Frente para la Victoria motorizó la idea de reunión de la gran familia radical.  </p>
<p>En este punto, el Comité Nacional de la Juventud Radical se expidió y actuó con claridad y contundencia desde su reorganización en 2004 (ver al respecto http://juventud.ucr.org.ar/nota.php?NOTAID=444) en cada instancia que fue necesario afirmar el rol opositor de la Unión Cívica Radical no como partido de oposición, sino como partido en la oposición, oposición que debe ser ejercida con lealtad y responsabilidad, pero sin pasarse al bando del adversario en la competencia electoral.  </p>
<p>Sin embargo, desde las organizaciones juveniles del Partido hemos abonado el diálogo entre radicales en la medida que se entiende la necesidad de construir un gran proyecto nacional que brinde equilibrio a la República y se proponga democratizar la  democracia argentina en términos de mayor libertad de la mano de condiciones socioeconómicas básicas que posibiliten su ejercicio efectivo (ver http://juventud.ucr.org.ar/nota.php?NOTAID=1190 ).   </p>
<p>EL DESAFÍO DE CONSTRUIR UNA OPCION COHERENTE PARA GOBERNAR CON RUMBO PROGRESISTA. </p>
<p>La demanda de articulación de la oposición política al gobierno que hemos señalado, se sitúa en gran medida en forma convergente con la rearticulación del Radicalismo  (entendido aquí más allá de las estructuras de la UCR).  </p>
<p>En los últimos meses hubo conversaciones, encuentros,  entre las diversas expresiones políticas opositoras de cara a las elecciones legislativas de octubre próximo, en las cuales se renovará la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados de la Nación y un tercio del senado.(5)  </p>
<p>Conviene pues  analizar esquemáticamente el horizonte político del Partido de cara a las elecciones legislativas de este año.  </p>
<p>1. Una primera cuestión está centrada en el camino del reencuentro radical,  donde debemos resaltar la importancia de nuestra experiencia histórica, tanto de la reorganización partidaria luego del golpe de estado de 1930 con la reincorporación de numerosos antipersonalistas ?propiciada por Yrigoyen y Alvear- como la acción y la prédica de Crisólogo Larralde en aquella frustración nacional que significó la ruptura de 1956/57 (6). Una organización  partidaria moderna con reglas claras y con comportamientos disciplinados de sus actores internos es una aspiración irrenunciable.   En la dicotomía que se plantea entre espacios y partidos políticos, desde la Juventud Radical afirmamos la necesidad de un partido político popular, democrático y nacional con presencia territorial en toda la República, con instituciones partidarias con fuerte legitimidad que sancionen y ejecuten la línea política del Partido,  instancias de participación, de estudio y elaboración programática y procedimientos de selección de candidatos que no renuncien a la democracia interna. En ese sentido lo planteado por los sectores juveniles del Radicalismo en la Convención Nacional reunida en Carlos Paz el 3 y 4 de octubre del año pasado (http://juventud.ucr.org.ar/nota.php?NOTAID=1269)  Las derivaciones de las elecciones internas presidenciales de fines de 2002 no deben ser la ocasión para desterrar la potestad del afiliado para expedirse sobre sus candidatos.(7)  </p>
<p>2. En segundo lugar, se plantea la conformación de alianzas o frentes para las elecciones legislativas con fuerzas políticas opositoras, sean estas de origen radical o tengan afinidad ideológica con el Radicalismo que hagan posible  arribar a coincidencias programáticas sólidas, puesto que las alianzas que se formulen esté año tendrán necesaria proyección en las próximas elecciones presidenciales. La acción parlamentaria conjunta en el Congreso Nacional está constituyendo un marco de actuación y experimentación muy útil al efecto. Cabe decir que junto a la dimensión nacional existe y adquiere suma relevancia la cuestión territorial, donde el Radicalismo mantiene ventajas organizacionales y presencia frente a las otras fuerzas opositoras con las cuales es posible converger en listas para octubre próximo.    </p>
<p>3. El diálogo y eventuales acuerdos con otras fuerzas opositoras al gobierno nacional y con el peronismo, en cualquiera de sus expresiones. Y es que desde la JR no concebimos que exista ningún límite fundado en la moral que impida la discusión, el diálogo y el acuerdo con los actores de la política democrática. El único límite está dado por la deslealtad para con el sistema democrático.  Sin embargo, estos acuerdos no deben plantearse en términos electorales. Las lecciones de la experiencia de la Alianza así lo indican.  </p>
<p>Y es que una alianza, unión o frente de carácter progresista y modernizador que se proponga gobernar la Argentina debe estar cohesionado en torno a claros objetivos políticos y contar con una elaboración programática consistente, además de preparar equipos con solvencia política y técnica. Para ello es imprescindible la afinidad ideológica, en particular en torno a las cuestiones vinculadas a los objetivos básicos de gobierno.  </p>
<p>Las enormidades del oficialismo ?no menores que las del gobierno justicialista de la década del ’90-pueden llevarnos al error del antikirchnerismo. Debemos evitar caer en el, como se ha  eludido el error del antiperonismo fomentado por la lógica amigo/enemigo de la actual versión del justicialismo en el gobierno.  </p>
<p>La oposición al oficialismo debe ser dura y leal y responsable a un tiempo. Es posible llegar acuerdos con expresiones políticas opositoras sin que ello importe la coincidencia electoral. Es deseable asimismo avanzar en caminos de diálogo y entendimiento con el peronismo. Más para ello es preciso tener correlaciones de fuerza de las que se carece. Máxime en un sistema político como el argentino el cual propende a la irresponsabilidad de los actores institucionales. Por ello es que la apuesta por una cultura política colaborativa y responsable, es un objetivo que debe ser encarado sin ingenuidades y con extrema prudencia, pero sobre todo, constituye un desafío central para encontrar el camino hacia una sociedad abierta y en desarrollo.  </p>
<p>Notas.<br />
1. Sólo se computan  los gobiernos provinciales peronistas, mas allá de la alineación con el peronismo a nivel nacional de gobiernos de origen radical. Se incluyen como gobiernos peronistas los de Tucumán y Misiones.<br />
2. Nos referimos a los comicios del 24 de octubre de 1999, en que el frente integrado por el PJ y la UCEDE recibió el apoyo provincial de Acción por la República (que postulaba a Domingo Cavallo al presidencia) lo que permitió el triunfo de Ruckauf-Solá ante la fórmula de la Alianza integrada por Fernandez Meijide y Posse.<br />
3. Entre ellas las tres mas grandes, Buenos Aires, Santa Fé y Cordoba,  en esta última luego de 15 años de gobiernos radicales.<br />
4.Una excepción pudo ser quizás el triunfo electoral de la coalición del “No” en Misiones, que impidió la consagración de la reelección indefinida del gobernador.<br />
5.   Las ocho provincias que elegirán cada una tres senadores nacionales ?dos por la mayoría y uno por la minoría- son Santa Fé, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Corrientes, Chubut, La Pampa y Catamarca.<br />
6.El mentor del 14 bis de la Constitución Nacional buscó a toda costa contemporizar posiciones y evitar la ruptura del Partido desde el comité de la provincia de Buenos Aires que presidía, y cuando ya estaba esta consumada, encabezó la reorganización partidaria del tronco del árbol radical como presidente del Comité Nacional de la UCR del Pueblo.<br />
7.Debemos recordar que buena parte de los problemas de aquella elección de la fórmula presidencial de la UCR derivaron de la utilización del sistema de internas abiertas. </p>
<p>Comité Nacional de la Juventud Radical</p>
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		<title>JUNTOS POR LA DEMOCRACIA</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 15:25:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[La Juventud Radical participó de la presentación del documento JUNTOS POR LA DEMOCRACIA, que las juventudes políticas y organizaciones sociales, estudiantiles y religiosas dieron a conocer ayer en la Ciudad de Buenos Aires en el marco del 25 aniversario de la recuperación de la democracia en la Argentina.
JUNTOS POR LA DEMOCRACIA 
&#8220;1983-2008. Ayer, hoy y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">La Juventud Radical participó de la presentación del documento JUNTOS POR LA DEMOCRACIA, que las juventudes políticas y organizaciones sociales, estudiantiles y religiosas dieron a conocer ayer en la Ciudad de Buenos Aires en el marco del 25 aniversario de la recuperación de la democracia en la Argentina.</div>
<p><span id="more-576"></span>JUNTOS POR LA DEMOCRACIA </p>
<p>&#8220;1983-2008. Ayer, hoy y siempre las juventudes políticas renuevan su compromiso con la democracia y el futuro de la Argentina&#8221; </p>
<p>Nosotros, jóvenes de distintos partidos políticos y grupos sociales nos reunimos fraternalmente para festejar los 25 años de democracia. </p>
<p>Crecimos gozando de los beneficios de la libertad, pero somos concientes de los desafíos que resta encarar. Con dolor reconocemos la pobreza y la exclusión. También somos concientes del descrédito de la política y del escepticismo de una parte de la sociedad. </p>
<p>Fuimos testigos de una crisis profunda, así como de la lucha de un pueblo que demostró que todo es posible con fe y esperanza.  </p>
<p>Reconociendo los esfuerzos, la lucha política y las heridas aun abiertas, sin renegar de nuestro pasado renovamos el compromiso con nuestro país y nuestro pueblo. </p>
<p>Ante esta realidad creemos necesario plantear la discusión de las cuestiones centrales que no admiten postergación, respetando la pluralidad y fomentando la cultura del encuentro, donde el diálogo posibilite lograr los acuerdos básicos para el bien común de las generaciones venideras. </p>
<p>Apostamos por la revitalización de los partidos políticos como instituciones fundamentales del sistema democrático, así como de las organizaciones gremiales, movimientos sociales y estudiantiles que nutren la vida en sociedad canalizando las necesidades del pueblo. Asimismo, creemos en el fortalecimiento de la calidad de las instituciones republicanas que permitan la equidad y transparencia en el accionar del estado. </p>
<p>Creemos que es posible lograr ese país que soñamos y merecemos. Aquel en donde a ningún hermano le falte alimento, salud ni educación. Donde cada ciudadano pueda acceder al trabajo que le permita desarrollarse dignamente, donde reine la justicia social y el acceso igualitario a las oportunidades. En donde nuestra soberanía, medio ambiente y recursos naturales estén celosamente resguardados, como premisas fundamentales para consolidar el desarrollo sustentable. </p>
<p>Porque no reconocemos victoria ni descanso en una nación donde quede un hermano excluido, y porque más allá de nuestras banderas políticas somos todos argentinos. </p>
<p>JUVENTUD RADICAL &#8211; JUVENTUD PERONISTA -JUVENTUD PARTIDO SOCIALISTA &#8211; JUVENTUD COALICION CIVICA &#8211; JOVENES PRO &#8211; JUVENTUD RECREAR &#8211; JUVENTUD SINDICAL ARGENTINA &#8211; FEDERACION UNIVERSITARIA ARGENTINA &#8211;<br />
PASTORAL SOCIAL</p>
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		<title>UNIDAD, LUCHA Y DIFERENCIACION.</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Dec 2008 15:36:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Balance y Reflexión
Documento aprobado en la reunión de Mesa del Comité Nacional de la Juventud Radical en la renión del 5 de diciembre de 2008.
Luego de un año de intenso trabajo político consideramos que es imprescindible repetir esta instancia de diálogo y discusión política que reafirman el carácter democrático de nuestra organización. 
Desde que el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Balance y Reflexión</p>
<p>Documento aprobado en la reunión de Mesa del Comité Nacional de la Juventud Radical en la renión del 5 de diciembre de 2008.</p></div>
<p><span id="more-577"></span>Luego de un año de intenso trabajo político consideramos que es imprescindible repetir esta instancia de diálogo y discusión política que reafirman el carácter democrático de nuestra organización. </p>
<p>Desde que el plenario de delegados otorgara a las actuales autoridades un voto de confianza, asignándole la responsabilidad de conducir la dirección nacional de la Juventud Radical no han sido pocos los hechos que han modificado sustancialmente la geografía política de nuestro país. </p>
<p>El 7 de diciembre de 2007 al iniciarse la gestión establecimos como prioridad para esta JR ponernos al frente de la conmemoración de los 25 años de la recuperación de la democracia en nuestro país. ¿Por qué? Por que había que revalorizar la actuación de un partido que en ese momento histórico supo estar a la altura de las circunstancias, por que era el momento de reconocer la labor del Dr. Alfonsin, por que era la oportunidad de debatir en profundidad las grandes asignaturas pendiente de la democracia y los desafíos futuros que como generación debíamos afrontar. Sería esa entonces la línea política que trazaría el surco por el cual se transitaría a lo largo de 2008. </p>
<p>Si bien las dos gestiones precedentes tuvieron la enorme responsabilidad de reorganizar la JR Nacional luego de la implosión del sistema de partidos operada tras la crisis de 2001 y el desafió de poner en valor y otorgarle visibilidad pública a nuestra organización estaba entonces claro desde el inicio de esta gestión que el objetivo sería recuperar esa formidable herramienta política que es la Juventud Radical para revitalizar el radicalismo. </p>
<p>Sabíamos que no era una empresa de fácil cumplimiento pero con la esperanza de que las convicciones siempre vencen, aún en la adversidad, emprendimos la tarea de consolidar el desarrollo territorial de nuestra organización integrándolo dialécticamente con un programa sistematizado de formación y capacitación de nuestros cuadros políticos en todo el país. </p>
<p>Asistimos, acompañamos, adherimos y colaboramos directamente en cientos de actividades que se desarrollaron en los distintos distritos de la República Argentina desde la Juventud Radical, y de esa manera, conocíamos también cada una de las realidades de todo el territorio nacional, compartiendo experiencias y transmitiendo el mensaje de esperanza y de reconstrucción de un proyecto nacional.  </p>
<p>Optamos entonces por dejar de lado cualquier mirada egoísta y estrecha sobre nuestra organización, definiéndonos por una política de puertas abiertas y trabajo conjunto. Somos parte de la generación de los hijos de la democracia y por lo tanto hemos hecho propia aquella premisa de Raúl Alfonsín que dictaba que &#8220;la política es diálogo, porque cuando no es diálogo es violencia&#8221;. </p>
<p>Haciendo hablar a nuestro esfuerzo de seguro podría confesar los miles de kilómetros recorridos, la soledad de las horas difíciles y la templanza y la reflexión de los momentos álgidos y vertiginosos a los que nos ha sometido la realidad a lo largo de este año. </p>
<p>Con la satisfacción de creer que hemos alcanzado algunas de las metas que nos planteáramos al inicio de esta gestión, pero en la seguridad de que la responsabilidad no hace mérito, tenemos la enorme satisfacción de haber sido quienes lleváramos adelante el acto de conmemoración del 30 de octubre que quedará grabado en las retinas de nuestra historia militante. Sabemos que el acto del Luna Park no fue un puerto de llegada sino la pista de despegue que nos enfrenta a nuevos desafíos, a nuevos retos, que nos pone al frente de lucha no en un futuro indefinido sino en el presente inmediato, habrá que asumir riesgos, habrá que abrazar compromisos. </p>
<p>El año 2009 se presenta como una bisagra electoral en donde nuestra generación corre con el derecho y la obligación sumada de ser protagonistas, promocionando a nuestros correligionarios de ideas y compañeros de lucha hacia la disputa de espacios políticos relevantes en todos y cada uno de los distritos de nuestro país. Por que en definitiva la democracia necesita que sean los jóvenes quienes tomen la iniciativa de aportar a la construcción de un nuevo modelo de país. </p>
<p>TIEMPOS MODERNOS </p>
<p>La crisis financiera suscitada a escala mundial debe ponernos en alerta y empujarnos como organización política al debate de ideas y alternativas ante el fracaso de los paradigmas del neoliberalismo. Desarrollo sustentable, crecimiento con equidad, fortalecimiento del sistema productivo, crecimiento sostenido de la tasa de empleo, distribución equitativa del ingreso, reforma tributaria, eliminación de impuestos distorsivos, humanización del sistema de salud, discusión acerca del rol de la educación construyendo un nuevo y mejor modelo de Universidad Pública, recuperación y potenciación de los sectores estratégicos puestos al servicio del desarrollo del país, sustitución de importaciones, disminución de la exportación de materia prima por agregación de producción en valor agregado, discusión respecto del financiamiento interno, toma de créditos y tasas de interés, relación con los organismos multilaterales de créditos y el rol de nuestro país en el recientemente creado G &#8211; 20 UNASUR Y MERCOSUR son algunos de los temas de agenda (sin pretensión de agotar la misma) a tener en cuenta al momento de componer las bases programáticas de una propuesta política al país de cara a las elecciones legislativas del 2009 y posteriores de 2011. El radicalismo ante esta realidad debe reafirmar su identidad como fuerza nacional y popular, teniendo en la Unión Cívica Radical el instrumento partidario dispuesto a disputar en el campo electoral la voluntad de las mayorías. </p>
<p>En el proceso de construcción de una alternativa con diferentes partidos y sectores sociales, paralelamente debemos seguir trabajando en el fortalecimiento de nuestro partido, propiciando la democratización de las decisiones, abriendo y ampliando los canales de participación y debate. El inicio del diálogo y la apertura de una ronda de conversaciones tienen como presupuesto asegurar la consistencia interna de la Unión Cívica Radical, por lo que se constituye en un imperativo categórico la generación de un proceso de unidad interna que no excluya a ningún actor de la vida partidaria actuando como fuero de atracción de las distintas contradicciones internas, buscando la síntesis del espíritu partidario en un proceso de discusión. </p>
<p>Habrá entonces que actuar con generosidad y grandeza evitando la tentación y la ansiedad; la historia del radicalismo no mandó a tomar atajos, somos un partido de lucha y en este presente habrá que recordar la historia para construir el futuro. </p>
<p>El llamado a la unidad es también un llamado a la lucha, la unidad sin lucha siempre ha sido característica de la fuerzas de centro derecha en tanto que la lucha sin unidad parece ser el signo de la debilidad de la centroizquierda, por eso la unidad y la lucha deben ser políticas pero fundamentalmente habrá que profundizar en la diferenciación ética con aquellos que intentan sustituir el sistema de partidos por una democracia de candidatos. </p>
<p>Los partidos políticos, tenemos dicho, son a la democracia lo que el corazón al cerebro, la función y misión fundamental de los partidos políticos es no congraciarse con la opinión pública solamente sino intervenir de manera decisiva en los procesos colectivos de construcción de la voluntad popular . </p>
<p>La Unión Cívica Radical, nuestra Unión Cívica Radical, está llamada a erigirse en una alternativa socialdemócrata y republicana al actual modelo de acumulación kirchnerista soportado sobre la hegemonía, el populismo y el patrimonialismo. Hace falta un partido político para gobernar el país. </p>
<p>A veinticinco años de la recuperación de la democracia tenemos la sana y firme pretensión de ser protagonistas de los próximos veinticinco años. Sabemos que el camino es duro y a veces sinuoso; pero el futuro es luminoso. </p>
<p>Buenos Aires, Argentina,<br />
5 de diciembre de 2008.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>¿CAMBIA EL RADICALISMO?</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Oct 2008 20:59:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Documento de los sectores juveniles del radicalismo para presentar en la Asamblea de la Convención Nacional de la UCR próxima a reunirse en Mina Clavero el 3 y 4 de octubre de 2008.
Con nuevo y renovado vigor, una vez más, el radicalismo se zambulle en viejas-nuevas discusiones respecto de la urgente e importante necesidad de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Documento de los sectores juveniles del radicalismo para presentar en la Asamblea de la Convención Nacional de la UCR próxima a reunirse en Mina Clavero el 3 y 4 de octubre de 2008.</div>
<p><span id="more-578"></span>Con nuevo y renovado vigor, una vez más, el radicalismo se zambulle en viejas-nuevas discusiones respecto de la urgente e importante necesidad de modernizar el Partido en función de los tiempos que corren.<br />
Nuevamente la U.C.R. da sobrada cuenta de su saludable destreza para el debate de ideas y para el reconocimiento de las circunstancias actuales. Resta saber, ahora, si esos debates podrán traducirse concretamente en puntos de partida para los cambios que todos entendemos representan reclamos recurrentes por parte de la sociedad para con nuestra organización política. Deseamos que así sea.<br />
Frente a esta nueva oportunidad de generar los actos necesarios para dar señales claras a la sociedad de una transformación en la U.C.R., los jóvenes del radicalismo, los que día a día militamos en los barrios con la Juventud Radical, los que debatimos en las Universidades y seguimos liderando la F.U.A., sentimos la obligación política y la responsabilidad generacional de llamar la atención respecto de la importancia cardinal que este momento tiene para nuestro Partido y para la política Argentina toda.<br />
En primer término diremos que cada oportunidad de transformación esconde tras de sí, como la otra cara de la moneda, una gran amenaza, la de la desilusión y la frustración por la oportunidad desaprovechada.<br />
Una vez más, como en tantas otras ocasiones, el resultado concreto del debate sobre el cambio puede ser el continuismo, puede convertirse en más de lo mismo. Una vez más, podemos intentar dar un paso y terminar retrocediendo cuatro, ya que, cada intento fallido suma descreimiento social, deslegitimidad, apatía y reduce los niveles de participación.<br />
Debemos estar alertas y ser responsables en los debates que nos demos. No es tiempo, nunca debería serlo, de desperdiciar oportunidades para revitalizar nuestro Partido y con él, la democracia de nuestro país.<br />
Hasta aquí damos por sentada la necesidad del cambio, que todos sabemos goza de un amplio consenso dentro de la U.C.R., pero no parece redundante hacer explícitas algunas de las razones por las que éste se hace indispensable. Ya que, de estas causas se desprenden lógicamente los contenidos mismos del nuevo rumbo que el Partido, a nuestro entender, requiere. Entonces, acordar las causas debe ser el paso esencial para dirigirnos hacia los resultados.<br />
Sin perseguir una enumeración taxativa y final, señalaremos que los síntomas que hacen urgente la necesidad de modificaciones sustanciales en nuestro Partido forman parte de un proceso general (económico, social, político y cultural) cuyos inicios podemos situar en 1976, siendo el 2001 un episodio más de este mismo proceso.<br />
Un proceso marcado por el continuo debilitamiento del Estado-Nación, por un constante avance del individualismo y aislamiento del sujeto y la reducción del ciudadano en mero consumidor de mercancías y placeres.<br />
Concomitantemente, el espacio público perdió terreno y calidad, privatizándose progresivamente los espacios de la vida cotidiana. No sólo las empresas públicas pasaron a manos del mercado, sino que además se privatizaron las preocupaciones ciudadanas. El sujeto quedó en soledad frente a una complejidad global que lo abruma, lo supera y lo aísla cada vez más.<br />
Funciones estatales esenciales como la educación, la seguridad y la salud pierden el estatus de preocupaciones individuales con tratamiento público y quedan depositadas en las limitadas manos de los particulares. Los ciudadanos, frente a un Estado que renuncia así a las promesas constitucionales básicas, o no las garantiza por ineficacia o desidia, se ven totalmente desprotegidos. Como consecuencia, los lazos de solidaridad, el cimiento mismo de la sociedad, se debilitan, cuando no desaparecen.<br />
Por su parte las organizaciones sociales y políticas se transforman a menudo en maquinarias que persiguen intereses privatizados, o son simplemente capturadas por “líderes” sin escrúpulos. Las viejas prácticas se tornan patológicas y las puertas se cierran a las innovaciones y los cambios. Las organizaciones sociales (el Partido, por ejemplo), en tanto medio para un fin, se independizan de sus fines y se convierten en objetivos en sí mismas.<br />
La corrupción deja de ser una excepción y se transforma en la regla, un claro síntoma de una sociedad que modificó sus patrones de asociación, optando por el sálvese quien pueda en lugar del compromiso y la responsabilidad para con los demás.<br />
En este escenario desalentador, los individuos rehenes de una lógica que los atrapa, pero que al mismo tiempo los ahoga, piden cambios, necesitan cambios. Buscan nuevos aires y piden de sus líderes sociales y políticos ejemplos que marquen un camino distinto.<br />
El continuo proceso de pérdida de legitimidad y descreimiento de todas las organizaciones políticas de nuestro país, con traducciones electorales diversas según el momento y el “manejo” estatal de cada actor es una muestra de ello. De hecho, para algunos analistas, son las elecciones del 2003 las que muestran concretamente el mapa más cabal de la fragmentación y la apatía para con el sistema, ya que las circunstancias políticas de ese momento impidieron las “mediaciones” políticas tradicionales.<br />
Nuevamente, creemos que es a partir de la consideración seria de este contexto general, que debemos pensar el cambio, su oportunidad y las amenazas que lo acechan.<br />
Ahora bien, después de la vista general del escenario que nos arrastra a la transformación y teniendo en cuenta las amenazas que se ciernen sobre este nuevo intento de modernizar nuestro Partido, creemos importante plantear algunas cuestiones puntuales que entendemos deben ser tenidas en cuenta a la hora de avanzar en estos impostergables cambios.<br />
Se trataría, en primer lugar, de evitar la tentación formalista. Esto es, la creencia que la modificación formal de ciertos puntos de nuestra Carta Orgánica es la solución que nuestro Partido requiere. No caigamos en esta falacia que supone solo un maquillaje. Necesitamos cambios profundos y sinceros, que vayan al fondo de nuestras prácticas políticas. El cambio formal debe ser el final del camino y no el principio.<br />
Resulta apropiado reconocer que a menudo las modificaciones formales son guías válidas de acción, señales unívocas de una nueva forma de hacer las cosas. Pero apoyar el cambio solo en esto no solo es ingenuo, en el mejor de los casos, sino que puede ser interpretado como la mejor manera de no cambiar nada.<br />
Muchas veces los radicales somos señalados como grandes arquitectos institucionales, más muchas otras veces también, somos descriptos como pésimos albañiles. Sin dudas, estas características obedecen a un derrotero histórico que con justicias e injusticias muestra grandes planos y pobres obras.<br />
Se debería, en segundo lugar, evitar caer en el engaño inmediatista, es decir, actuar pensando que los pasos que damos hoy tendrán resultados sólo en el mediano y largo plazo. Si realmente deseamos revitalizar nuestro Partido a partir de transformar sus prácticas y estructuras, debemos plantear un esquema de cambios en términos graduales, donde hoy sentamos las bases de futuras transformaciones que mañana nos den una Partido verdaderamente moderno. No esperemos dar todos juntos los pasos que desde hace muchos años no damos.<br />
Sentar las bases de esos cambios tal vez no suponga grandes modificaciones y reingenierías complejas, sino por el contrario, implique modificar cuestiones sensibles y esenciales, problemáticas que hacen a la cultura política del radicalismo. Temas, por ejemplo, como la incorporación de ciudadanos a la práctica política desde esquemas flexibles y alternativos a la afiliación. Hablamos, de la urgente necesidad de contemplar otras formas de participación de la gente en el Partido, más ajustada a sus propias posibilidades y deseos, esto es, la figura del adherente, como ocurre en otras modernas organizaciones partidarias.<br />
Además, la formación de nuestros cuadros políticos y sociales necesita de una fuerte convicción programática que importe un derecho de los afiliados y correlativamente una obligación de la conducción nacional en el cumplimiento de este cometido elemental en todo partido moderno.<br />
Seguidamente, se hace imprescindible la exploración de nuevas problemáticas sociales en el temario de nuestra organización a modo de trabajar en el presente futuros consensos, que acerquen al conjunto de la sociedad un proyecto de país concreto y posible.<br />
Ese programa, sensible a las demandas ciudadanas tanto como orientado por nuestros principios históricos, debe ser el principal factor de unión de los militantes del radicalismo, y no debe ser negociado en el altar de las coyunturas electorales, de modo que se constituya en una práctica constante y coherente de militantes y dirigentes.<br />
En definitiva la modernización de la U.C.R. pasa, a nuestro entender, por hacer funcionar correctamente los mecanismos orgánicos del único Partido con diseño democrático de la República Argentina. Agregando, obviamente, nuevos contenidos y reformas que integren las nuevas demandas, a la vez que incorporen nuevos actores que otrora no existían. En este sentido, tampoco creemos que sea conducente el camino hacia la centralización del partido.<br />
Más bien, pensamos que la tradición federalista del radicalismo debería ser reeditada en clave actualizada. Avanzando hacia esquemas que propicien la descentralización y la responsabilización de los espacios locales, buscando fortalecerlos y sobre todo apuntando a profundizar su democratización.<br />
Sabemos que la centralización, tanto como el presidencialismo, no es sinónimo de ejecutividad, que el hecho de que menos tomen las decisiones no supone mayor efectividad, mientras sí supone menor participación. Lo que con seguridad no garantiza la centralización ni el presidencialismo, es la calidad de las decisiones, cuestión por demás delicada y tan cara a la legitimidad de la organización.<br />
Pero además, el radicalismo, desde los debates del Consejo para la Consolidación de la democracia, viene planteando para la República la pertinencia de marchar hacia una atenuación del presidencialismo, o más aún, hacia un modelo parlamentario. Mal podríamos pretender para nuestra propia organización interna, algo que no deseamos para la Nación.<br />
Cuestión nada menor si tenemos en cuenta que los niveles de participación ciudadana en las organizaciones políticas altamente jerárquicas poseen una tendencia descendente y que para revertirla, será fundamental entre otras medidas, generar espacios atractivos y simplificados de debate y decisión, que incentiven al vecino a sumarse y aportar su visión.<br />
Es muy claro para todos, que la distancia entre el debate y la decisión supone una limitante a la participación. Es obvio que el ciudadano que no logra visualizar claramente su participación concreta y los resultados de la misma en las decisiones que la organización toma, se siente desalentado a aportar su punto de vista.<br />
No desconocemos la complejidad de la realidad y las múltiples miradas que esta propicia, no planteamos un estado de asamblea permanente, solo decimos que el Partido debe organizar instancias y mecanismos de debate y decisión que sean simples y claros. El gobierno de la U.C.R. deberá lograr un inteligente equilibrio entre ejecutividad, participación amplia y transparencia. Seguramente las nuevas tecnologías de comunicación deberán formar parte esencial de nuevos y modernos esquemas de participación política y partidaria.<br />
No existen recetas mágicas para estos cambios, las respuestas a estas necesidades son en sí mismas un proceso de construcción de conocimiento que el Partido debe transitar.<br />
Creemos que la calidad de la relación de mediación ofrecida por los partidos políticos debe ser enriquecida con formulaciones apropiadas a las demandas y necesidades que la participación plural y abierta exige.<br />
También debemos levantar el tabú en torno del debate hacia dentro y hacia afuera respecto de la financiación de los Partidos políticos. Y esto debemos hacerlo dando el ejemplo, siendo en primera medida los dirigentes del partido los que aporten al sostenimiento económico de una agenda política. Seguramente que no es un tema de resolución rápida, más bien, sabemos requiere un amplio debate por parte del conjunto de la sociedad y al cual gran parte de los partidos escapan.<br />
No se trata aquí de señalar y buscar chivos expiatorios, lo que planteamos es mirar hacia delante y plantear en conjunto con las demás organizaciones políticas un profundo debate respecto de la manera en la que la sociedad Argentina financiará la actividad política en su conjunto.<br />
La Política, en tanto la principal herramienta de construcción de sociedad, debe recuperar su legitimidad en base a plantear transparencia, coherencia y racionalidad para entonces si poder debatir públicamente la mejor forma de garantizar su funcionamiento libre y autónomo.<br />
Quienes sino los Partidos políticos tienen la obligación de ser la punta de lanza en este debate. Junto a ellos, será fundamental un rol activo de las organizaciones de la sociedad civil y un compromiso concreto del Estado para garantizar el funcionamiento de estos espacios.<br />
Finalmente, expresamos que estamos convencidos que la sociedad reclama fundamentalmente coherencia por parte de nuestras organizaciones.<br />
Una premisa comunicacional plantea que no existe la no-comunicación, esto es, que todo comunica, que el mensaje comunicacional no es solo intencional. Así, un mensaje se puede dividir analíticamente en literal y en relacional. A saber, el literal es el mensaje que intentamos dar, lo que decimos que decimos. Mientras que el relacional, es aquella parte del mensaje que trasmitimos con otros elementos del mensaje.<br />
Por ejemplo, si decimos que regalamos algo y el mismo tiempo lo guardamos en el bolsillo, claramente estamos produciendo una incoherencia en el mensaje, porque literalmente afirmamos una cosa y relacionalmente comunicamos otra.<br />
A partir de esta simplificación de la premisa comunicacional, queremos llamar la atención en relación a la necesidad que tiene la U.C.R. de hacer coincidir su mensaje literal y su mensaje relacional. Tenemos la obligación y la responsabilidad de trasmitir coherencia, que será la base de la recuperación de la legitimidad, no podemos declarar la modernización y la renovación del partido y al mismo tiempo esconderlas en el bolsillo. Nuestras acciones concretas deben ir en el mismo sentido del discurso, eso también es modernizar el Partido.<br />
Renovación también significa nuevas figuras, y el radicalismo las tiene dentro y fuera de las filas oficiales del Partido. Modernización supone nuevas prácticas y nuevas formas de hacer lo que siempre hicimos de una manera y hoy debemos hacer de otra.<br />
El proceso de reconstrucción de la legitimidad perdida, creemos, se inicia a través de estos pasos y no solo a partir de los mensajes literales y declarativos. “Vamos a cambiar”, tiene que ser “estamos cambiando” y estar cambiando es necesariamente hacer las cosas de otra forma.<br />
Se afirma querer recuperar la grandeza de antaño. Pues bien, nosotros llamamos a construir la grandeza del futuro. Haciéndonos cargo de nuestras más caras tradiciones y reconociendo nuestros errores, pero tomando los desafíos del presente con otras herramientas y con nuevas formas de hacer las cosas.<br />
Reconocer que el Partido como está hoy no resulta la herramienta adecuada para los tiempos que corren, es aceptar la necesidad de cambio, y saludamos este tácito reconocimiento. Trabajar para el futuro, es también, trabajar para la unidad de la U.C.R., para el reencantamiento del militante que se dirigió hacia otros horizontes en busca de un proyecto que los contuviera.<br />
Así, el radicalismo que soñamos los jóvenes del Partido, es el que haciéndonos cargo del futuro, convoca a todos aquellos que quieran construir el programa con el cual nos presentaremos a disputar el voto ciudadano, y que deberá tener el sentido de un pacto con la ciudadanía.<br />
El nuevo radicalismo debe pensarse a sí mismo como un partido de mayorías que se prepara para gobernar. Ello, no le debe impedir pensar el funcionamiento de todo el sistema de partidos; incluso, debe proponerse encontrar en éste a aquellas otras fuerzas políticas con las cuales coincidir en el ejercicio de la oposición o en un futuro gobierno de coalición.<br />
La U.C.R. que deseamos, es la que convoca a los ciudadanos, individualmente o agrupados en las organizaciones de la sociedad civil, a colaborar en la construcción de un sistema de partidos plural y abierto, que es la única garantía de una sociedad democrática.<br />
Ello implica reglas de juego claras. No se puede convocar con generosidad impidiendo el pleno ejercicio de los derechos que le caben a todo militante de nuestro partido. Para ello, resulta necesario el normal funcionamiento de las instituciones partidarias. La normalización de los Comités Distritales y la recuperación para nuestro máximo órgano de gobierno, la Honorable Convención Nacional, de todas sus facultades (incluidas las de juzgar la conducta de los afiliados), son puntos de partida básicos para lograrlo.<br />
Este radicalismo, tiene en sus militantes, en los que a pesar de todo estuvimos y seguimos estando, la garantía de la intangibilidad de sus principios cardinales. Tiene en ellos la seguridad de una renovación y que lleve a la U.C.R. a una nueva misión en la historia de la Argentina.<br />
Los jóvenes del radicalismo, por derecho propio, y con la responsabilidad que la hora nos demanda, venimos a plantear estas ideas, porque somos el presente y el futuro del Partido, los hijos de la Democracia que tan cara es a nuestra historia y tradición política.  </p>
<p>Mina Clavero, 3 y 4 de octubre de 2008.- </p>
<p>Juan Nosiglia (Presidente Comité Nacional de la Juventud Radical)<br />
Sergio Duarte (Secretario General Mesa Nacional de Franja Morada)<br />
Emiliano Bastía (Vicepresidente Federación Universitaria Argentina-Franja Morada)<br />
Emiliano Afara (Secretario de Prensa Comité Nacional)<br />
Dardo Villa (Secretario de Juventud Comité Nacional)<br />
Hernán Rossi (Presidente Instituto de Pensamiento y Formación Moisés Lebensohn)<br />
Dario Utz (Convencional Nacional Franja Morada)<br />
Rubén Arena (Convencional Nacional Franja Morada)<br />
Edgardo Pérez (Convencional Nacional Franja Morada)<br />
Leandro Chamorro (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Gabriela Uriarte (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Francisco Fonseca (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Cristian Sánchez (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Carla Ocaña (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Daniel Benítez (Convencional Nacional Juventud Radical)<br />
Marcelo Guouman (Convencional Nacional Entre Ríos)</p>
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		<title>EDITORIAL DEL BOLETÍN Nº 1 DEL COMITÉ NACIONAL DE LA JUVENTUD RADICAL</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Sep 2008 03:51:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Artículo editorial del Boletín Nº 1 de Información y de Lecturas. 

Estápronto a cumplirse el 25º aniversario de la recuperación de la democracia, y un recordatorio que hubiera podido resultar meramente casual, ha adquirido para los argentinos un significado relevante, en particular tras el conflicto desatado entre los sectores productivos del campo argentino y el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Artículo editorial del Boletín Nº 1 de Información y de Lecturas. </p>
</div>
<p><span id="more-586"></span>Estápronto a cumplirse el 25º aniversario de la recuperación de la democracia, y un recordatorio que hubiera podido resultar meramente casual, ha adquirido para los argentinos un significado relevante, en particular tras el conflicto desatado entre los sectores productivos del campo argentino y el gobierno nacional entre marzo y julio de este año. En efecto, este conflicto iba adquiriendo una escalada de consecuencias cada vez más imprevisibles y preocupantes, hasta que la presión popular obtuvo que los actos administrativos cuestionados en sus efectos por un sector importante de la economía, fueran revisado por el Congreso Nacional. </p>
<p>José Luis Romero refirió alguna vez que el conjunto de instituciones que hacen a la República Democrática (esto es, soberanía popular, imperio de una legalidad racional, equilibrio de poderes) eran fruto de una evolución acontecida en determinados estados de la Europa capitalista (lo que incluye a los EEUU), evolución que implicaba tanto a la producción filosófica como al desarrollo socioeconómico, con lo que el drama de la democracia argentina encontraba sus raíces profundas en el transplante de un proceso revolucionario proveniente de otras latitudes que se dio de bruces contra la dura realidad del desierto argentino.  </p>
<p>El fracaso de la Argentina liberal, en progresiva democratización desde 1912, se evidenció tras el golpe de estado del 6 de septiembre de 1930 y medio siglo de péndulo cívico-militar. </p>
<p>Por cierto que cuando desde la Juventud Radical hablamos de liberalismo, nos referimos al liberalismo político ?no al económico- entendido como doctrina de la libertad de la persona, del respeto y custodia de los derechos humanos por parte del Estado -derechos en constante avance- y de un orden social donde prime la tolerancia en la convivencia, garantizada a partir de instituciones democráticas. Y es claro que no existe libertad sin igualdad de oportunidades y distribución justa del ingreso nacional. No hay libertad sin políticas públicas que operen la reforma económica en una dirección igualitaria.  </p>
<p>Y es que en nuestro país, el término liberal fue objeto de un secuestro con tortura incluida, en gran medida por la prédica del economista y político conservador Alvaro Alsogaray, que sirvió para justificar tiranías que ni siquiera eran liberales en economía, porque el Estado fue utilizado para favorecer a empresarios sin espíritu de empresa y configurar un capitalismo de amigos [1].  </p>
<p>El desprecio a la legalidad republicana, al procedimentalismo presuntamente lento del régimen democrático y las rutinas constitucionales, el culto a la excepcionalidad de la hora de la espada desarrollado por igual tanto por la derecha tecnocrática y el partido militar como por alguna izquierda fascinada por la aurora revolucionaria, concluyeron en la violencia política de los ’70 y el terrorismo de Estado antes y después del golpe militar del 24 de marzo de 1976.  </p>
<p>Aquel golpe se veía como algo inevitable. Y es que el golpe de estado militar constituía un mecanismo incorporado a la constitución política material del país. Así por caso, podemos leer en una circular de la Mesa Nacional de la Franja Morada firmada por su secretario general, J.C. Montero, fechada el 24 de febrero de 1974, donde se procede a la reorganización interna “pues la alternativa de un golpe de estado en el país es cierta y posiblemente cercana”. Se decía allí que la “Juventud Radical tiene distintos frentes de militancia. Uno de ellos, la Universidad, es donde corresponde actuar a Franja Morada. Se evaluó por consiguiente que dicho frente de masas no podía ser abandonado por nuestros militantes” y se detallaban algunas medidas y recomendaciones de seguridad para los militantes radicales reformistas. En otra circular fechada el 10 de abril de 1976, la Junta Coordinadora Nacional de la Juventud Radical consideraba “la violencia de ultraizquierda que con su accionar ayudó a crear las condiciones propicias para el golpe.” También se analizaba, aunque como causas “menos importantes”, a la “incapacidad de la oposición para romper el aislamiento y ofrecer una alternativa” expresando que “en esto le cabe gran responsabilidad a la conducción de la UCR”, en referencia a la Línea Nacional de Don Ricardo Balbín.  </p>
<p>La larga noche del proceso de reorganización nacional y la derrota en la guerra de Malvinas supusieron el retorno de aquellas urnas que estaban bien guardadas. Triunfó el candidato renovador del viejo partido radical, y el peronismo sufrió su primera derrota electoral en la historia.  </p>
<p>¿Qué fueron de estos 25 años de ininterrumpida continuidad democrática desde aquella festiva jornada electoral del 30 de octubre de 1983 en que el pueblo argentino votó por los electores de la Unión Cívica Radical que consagrarían a Raúl Alfonsín como presidente de la Nación? </p>
<p>Sin duda que las dificultades económicas y el jaque político y militar al gobierno radical de 1983/1989, y las circunstancias de la salida anticipada del poder [2] en julio de 1989 opacaron los logros de aquel radicalismo cuya voz pronunciaba que con la democracia se come, se educa y se cura. La renuncia de Alfonsín y la tierra arrasada que dejó la hiperinflación de 1989/1990 dieron lugar a la legitimación popular de los actores políticos que hicieron de las debilidades estructurales de la economía argentina la ocasión de negocios y de una falsa modernidad a la que había que entrar haciendo cirugía mayor sin anestesia. </p>
<p>La democracia pareció volverse aquella rutina electoral de votar cada dos años a los representantes del pueblo, mientras las condiciones sociales y económicas tendían a la pauperización de las mayorías, y las instituciones de la democracia, entre ellas los partidos políticos y los cuerpos legislativos, sufrían una progresiva deslegitimación.  </p>
<p>Desde el Comité Nacional de la Juventud Radical, en este último tiempo se ha puesto de resalto el rol que le cupo al Congreso Nacional y a los Partidos Políticos en la canalización de la crisis del 2001/2002, en el momento de mayor deslegitimación social de estas instituciones. </p>
<p>Sin embargo, la respuesta social ante el vacío de poder percibido durante el interregno entre los gobiernos de Menem y Kirchner, fue la legitimidad con que operó la concentración de facultades y recursos en el Poder Ejecutivo Nacional, en desmedro del Poder Legislativo y de las esferas de autonomía correspondientes a las entidades sub-nacionales. </p>
<p>Esta dependencia financiera de las Provincias de un gobierno central con manejos arbitrarios y anómicos profundizó la percepción de una Democracia sin República, e incluso de una Democracia que resultaba poco creíble como tal, lo que se evidencia aun más al analizar los diversos regímenes provinciales existentes, con sociedades civiles subordinadas a un poder político concentrado y fusionado con el poder económico local, sin lugar para expresiones de disensos y a veces, sin garantías para la integridad psico-física.  </p>
<p>La presión social que concluyó con el envío desde el Poder Ejecutivo al Parlamento del haz de actos administrativos cuestionados, nos recordaron a acontecimientos que constituyen hitos del parlamentarismo y el constitucionalismo, donde el Rey se veía forzado a convocar al Parlamento o los Estados Generales. No pretendemos ironizar al respecto. La explicación de Romero a que hacíamos referencia, tiene valor para nosotros en la medida que el rol que le cupo al Congreso Nacional en la canalización del conflicto por las retenciones a la exportación de productos agrícolas, significó para el hombre y la mujer argentinos tomar conciencia de la importancia de las instituciones republicanas. Es decir, el hombre de a pie, la gente [3] experimentó en carne propia, en su cotidianeidad, la diferencia que existe entre tener una República y no tener sino una mera fachada de ella.  </p>
<p>Los últimos 19 años han sido de gobiernos peronistas, haciendo salvedad del período de dos años y 10 días de nuestro último gobierno. En estos años de hegemonía peronista no es posible afirmar que la Argentina se haya encaminado hacia el éxito, si no mas bien que se ha profundizado el camino hacia el subdesarrollo.  </p>
<p>Los argentinos celebramos pues 25 años de Democracia. ¿Qué queremos para los próximos 25? A esa sociedad que hoy nos vuelve a mirar, el partido de los radicales ha de ofrecerles un país integrado al mundo con inteligencia, con un Estado Nacional sólido, ágil y dotado de capacidades burocráticas, imprescindibles para actuar con honesta autonomía. Respeto a las libertades, igualdad de oportunidades, solidaridad fraterna entre todos los hombres y mujeres que habitan el suelo argentino, traducida en políticas públicas que con criterios objetivos construyan ciudadanía. Libertad e igualdad, no mero igualitarismo plasmado en la sola dádiva en clave de clientelismo,  </p>
<p>El Radicalismo se está volviendo a vertebrar en la Unión Cívica Radical. Desde el Comité Nacional de la Juventud estamos trabajando para profundizar la tarea de modernización y actualización partidaria, siempre apegados a los postulados libertarios y reformistas plasmados en la Profesión de Fe Doctrinaria. </p>
<p>Hoy es tiempo de trabajo, por la libertad del pueblo, en procura de una Argentina moderna y solidaria. Nuestras herramientas son la pluma y el martillo.  </p>
<p>Comité Nacional de la JR. </p>
<p>[1] Y es que en nuestro país suele llamarse liberales a los conservadores, que si hay algo que no son es, precisamente, liberales.  </p>
<p>[2]“Con el sistema vigente entonces, en cambio, se daba una situación paradojal: Alfonsín se veía obligado a seguir gobernando, aunque ya menguada la base de legitimidad de su poder. El Justicialismo había obtenido [en 1987] la mayoría de los votos, gobernaba en casi todas las Provincias, tenía la mayor cantidad de senadores y diputados ¡pero seguía estando en la cómoda posición del partido opositor! No se comprometía con las políticas del Gobierno, ni con las decisiones duras o antipáticas que el Gobierno debía adoptar en materia económica. Peor aún, las saboteaba y criticaba. En 1989 se realizan las elecciones presidenciales que gana el Justicialismo. Pero Alfonsín debe continuar gobernando durante seis meses más, hasta diciembre. Si hasta ese momento ha contado con un poder menguado, desde mayo ese poder prácticamente desaparece [...] Un gobierno sin poder político, ni capacidad de maniobra, se ve obligado a abandonar la escena ¿seis meses antes, como dicen algunos? ¡Mas bien casi un año y medio después!” SALDUNA, Bernardo; julio 1997,  </p>
<p>Cabe hacer memoria y mencionar, desde una óptica puramente lúdica, a aquellos que tras azuzar con aquella renuncia del presidente Alfonsín, luego desistieron con malicia y cobardía de competir en una segunda vuelta electoral, habiendo obtenido el primer lugar en la primera vuelta.  </p>
<p>[3]Dejando al margen las connotaciones que esta voz contiene y que no son neutras en modo alguno.</p>
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		<title>CAMPO ABIERTO</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Apr 2008 05:31:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Documento de la JR acerca de las derivaciones de la primer semana del conflicto del agro.
EL RECLAMO Y EL MATRIMONIO 
La vorágine a la que ha llevado estos días el conflicto de los sectores agropecuarios y el Gobierno ha sacado a relucir el producto de la política de confrontación que caracteriza al actual y al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Documento de la JR acerca de las derivaciones de la primer semana del conflicto del agro.</div>
<p><span id="more-584"></span>EL RECLAMO Y EL MATRIMONIO </p>
<p>La vorágine a la que ha llevado estos días el conflicto de los sectores agropecuarios y el Gobierno ha sacado a relucir el producto de la política de confrontación que caracteriza al actual y al anterior Gobierno, cuestiones ya denunciadas oportunamente por la JR. </p>
<p>Hoy por la tarde la Presidenta ha vuelto a marcar una posición taxativa y falaz, al manifestar que es el sector productivo el que está siendo responsable de la crisis (acentuada en el desabastecimiento), y quien tiene que dar el primer paso para avanzar en la negociación levantando los cortes. </p>
<p>Una vez más la Presidenta demuestra la incapacidad de asumir una posición mediadora, en definitiva una idea diferente de lo que significa la democracia en función de la contraposición de intereses y la resolución de conflictos. </p>
<p>La Juventud Radical apoyó desde un primer momento el reclamo genuino de Pequeños y Medianos Productores; reconociendo a las retensiones como un instrumento legítimo de la Política Económica, pero cuestionando la inequidad, confiscatoriedad y discrecionalidad del aumento planteado (sin siquiera ser discutido en el Congreso). En ese sentido el Comité Nacional de la UCR presentó un Proyecto para Declarar inconstitucional la resolución del Ejecutivo. </p>
<p>DIALOGO, NO VIOLENCIA, DEMOCRACIA </p>
<p>Como (decíamos) el diálogo es la principal herramienta de resolución de conflictos en Democracia, el repudio a las formas soberbias e intolerantes del Gobierno (desde diversos y vastos sectores de la Sociedad) ha sido un llamado de atención en este sentido. </p>
<p>Es necesario el respeto por los derechos y garantías que avalan la libertad para manifestarse, y cuando se mencionan los derechos humanos y se defiende el derecho a huelga hay que contemplar a todos los ciudadanos argentinos por igual. Principalmente porque hay valores inherentes de la vida democrática, como la libertad de expresión, y porque que su privación debilita al sistema.  </p>
<p>Porque estamos convencidos que debemos construir una nueva cultura democrática en la Argentina vinculada al diálogo, al consenso y a la tolerancia. </p>
<p>Por ello repudiamos el accionar reaccionario y fascista de D`Elía y Moyano. Y hemos denunciado al mismo D`Elía ante el INADI. </p>
<p>Hemos acompañado el pedido de nuestro Partido, quien ha solicitado la interpelación del Ministro Fernández al Congreso de la Nación, por la responsabilidad que le corresponde en el ejercicio de sus funciones como garante de las carteras de Justicia, Derechos Humanos y Seguridad. </p>
<p>EL AGRO, RETENCIONES Y COPARTICIPACION </p>
<p>Ya hace 2 años en Rosario, la Convención Nacional del Partido planteaba ´un esquema para la moderación equitativa de las retenciones a la exportación que, combinado con una lucha frontal contra la evasión fiscal, permita a las provincias recoger la parte que les corresponde de los ingresos impositivos generados por las actividades desarrolladas en sus territorios. Sólo bajo esas condiciones podrá garantizarse que las decisiones de política pública sean tomadas por quienes conocen de primera mano las realidades antes que por burócratas encerrados en lejanos escritorios.´ </p>
<p>El texto goza de notoria actualidad si se consideran los debates de estos días, que sin embargo pocos desarrollaron en profundidad. Algunos de los problemas que atraviesan esta crisis y se planteban en ese momento son: </p>
<p>. El régimen de coparticipación ordenado por la Constitución Nacional, y el mecanismo de las retenCiones, cuyos ingresos no son coparticipables (e incluso influyen disminuyendo la recaudación del Impuesto a las Ganancias ?que sí se coparticipa-). </p>
<p>.El mecanismo de control de la inflación de corto plazo que entorpece la inversión privada, desalienta las exportaciones más rentables de nuestra economía, y arma una trampa de inflación reprimida en la que podríamos caer antes o después con duros conflictos distributivos entre capital y trabajo. </p>
<p>.La necesidad de un sistema tributario digno de un capitalismo moderno: que combine incentivos para empresas e individuos con contribuciones progresivas de acuerdo a la capacidad de pago. Vincular ambos principios exige ampliar efectivamente la base imponible del impuesto a las ganancias y moderar las retenciones con criterios específicamente diseñados para mantener la competitividad y la solvencia fiscal. </p>
<p>En este marco el radicalismo se ha planteado un Proyecto de Ley para poner un tope a las retenciones en la misma alícuota de Ganancias, y el desarrollo de una Campaña Nacional para sancionar una nueva Ley de Coparticipación. </p>
<p>Existe un campo abierto para debatir la ausencia total de Políticas de Estado y de Planificación del Gobierno, una oportunidad para pensar la Argentina de mañana. </p>
<p>Comité Nacional<br />
de la Juventud Radical</p>
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		<title>DESAFIOS PARA UNA NUEVA GENERACIÓN DE RADICALES</title>
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		<pubDate>Wed, 05 Mar 2008 21:14:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentos JR]]></category>

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		<description><![CDATA[Documento para la discusión polìtica, aprobado en la 1era. reunión de Mesa del Comité Nacional de la JR.
“La historia política de todos los Países nos demuestra que los Partidos se corrompen y debilitan en el poder; que tras las ventajas que comporta, audaces e inescrupulosos trepan hasta inficionar su organismo y que, a su vez, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Documento para la discusión polìtica, aprobado en la 1era. reunión de Mesa del Comité Nacional de la JR.</div>
<p><span id="more-580"></span>“La historia política de todos los Países nos demuestra que los Partidos se corrompen y debilitan en el poder; que tras las ventajas que comporta, audaces e inescrupulosos trepan hasta inficionar su organismo y que, a su vez, las minorías desposeídas del poder se fortifican en el llano. La falta de ventajas materiales, el desarrollo de la aptitud crítica, el fuerte grado de tensión de las masas, llevan lentamente a su frente a conjuntos capaces, abnegados e idealistas, adecuados en sus ideas a su tiempo, que conducen a su Partido al éxito.” </p>
<p>Moisés Lebensohn  </p>
<p>Los argentinos vamos a cumplir 25 años de ininterrumpida continuidad democrática, situación inédita de vigencia en el tiempo del principio de la soberanía popular para la asignación de las magistraturas en los distintos niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal) y de los mecanismos más básicos que hacen a la preservación de las libertades individuales -derechos civiles y políticos- aunque esto no puede predicarse de todo el aparato estatal en sus distintos niveles (piénsese sino en determinadas ramas de las fuerzas de seguridad y reparticiones en algunas provincias). De cualquier manera, las imperfecciones de la democracia que supimos conseguir no disminuyen el hecho de un cuarto de siglo de continuidad institucional en el marco del régimen republicano establecido en la Constitución Nacional, tras más de cincuenta años de péndulo cívico-militar, aún cuando el contexto internacional y regional haya sido más benigno con los regímenes formalmente democráticos que en épocas anteriores. La adjetivación formal opera en este caso para destacar una cuestión que es central en el discurso del radicalismo argentino: la distinción entre las formas democráticas, o mejor, republicanas, y las condiciones sociales y económicas que hacen a la posibilidad que la democracia política y las libertades individuales tengan eficacia práctica. Es decir, la preocupación vinculada a la democracia política, elecciones libres y sin proscripciones, una vez adquirido ese piso mínimo y tras el fracaso de los levantamientos armados frente a los gobiernos constitucionales, pierde centralidad en la agenda política; si bien la defensa de la república no es un tema menor, y de hecho, la agenda opositora al actual oficialismo ha referido asiduamente al deterioro de la calidad institucional en nuestro país. En suma, de lo que se trata, es que con la democracia se coma, se eduque y se cure, y allí están las promesas incumplidas de la democracia en Argentina, aunque justo es decirlo, la soberanía popular y la vigencia del estado de derecho no han sido causas que contribuyeran al deterioro de las condiciones socioeconómicas en nuestro país, que en todo caso se remontan a mediados de la década del ’70. Pero en cambio, a la primavera democrática que solemos evocar con convicción y nostalgia sucedió la cruda economía y la impotencia del gobierno para hacer frente a la persistente puja distributiva de los factores de poder y al descalabro financiero del Estado. </p>
<p>Las decisiones económicas del gobierno justicialista en la década del noventa importaron una renuncia del Estado a actuar con autonomía, probablemente a partir del dato del escaso margen que se tenía para ello. En cualquier caso, la apertura indiscriminada de la economía, la desregulación de los mercados, la rápida y turbia privatización de los activos públicos, la configuración de un esquema tributario mucho más regresivo (eliminación de exenciones a bienes y servicios que repercutían sobre los sectores de menores ingresos) la desnacionalización de empresas privadas, implicaron la conformación de una sociedad mucho más desigual y donde el mecanismo redistributivo del ingreso atribuido al sistema impositivo y al gasto público opera mas bien a favor de los sectores de mayores ingresos, con niveles de pauperización de las capas medias de la población que alteraron la morfología social argentina, profundizando la línea abierta en 1976.  </p>
<p>El peronismo conservador de los noventa solucionó la hiperinflación de 1989/90 a partir de un mecanismo monetario que finalmente estallaría en el 2001, y lo hizo sobre la base de acuerdos con los factores de poder económico, tanto grupos económicos nacionales, banca y organismos financieros internacionales, acudiendo al mecanismo del endeudamiento externo sistemático para financiar el funcionamiento de un Estado que se había desprendido ya de sus empresas y que no se había dotado de las competencias para la regulación y control que un mercado abierto requiere. En condiciones internacionales menos favorables, a fines de los años noventa se hizo cada vez más visible la necesidad de terminar con la paridad del dólar y el peso argentino, mas se puso igualmente en evidencia la imposibilidad del sistema político de encontrar una salida que permitiera reactivar a la economía en recesión. Justamente, la conformación de una alternativa política al justicialismo no supuso igualmente el planteo de una alternativa en el rumbo económico. Así, la Alianza estructurada entre el radicalismo y las fuerzas articuladas en el Frepaso, configuraba un espacio de centro-izquierda que venía a oxigenar la vida política argentina, con la pretensión de mantener los aspectos modernizantes de los ‘90s corrigiendo deficiencias, afirmar la legalidad republicana frente a los avances hegemónicos del peronismo, y -fundamentalmente- atemperar el desempleo y mejorar la distribución del ingreso. Pero aunque existía conciencia de la necesidad de salir de la convertibilidad en buena parte de la dirigencia aliancista más lúcida, era impensable terminar con la paridad cambiaria, por lo que se orientó la política de gobierno al control de las cuentas fiscales, procurando la baja de las tasas de interés y la consecuente reactivación económica, con lo cual se apostaba convencer al conjunto de inversores internacionales que movilizan activos financieros, que la Argentina merecía ser considerada como una inversión de bajo riesgo, antes que una plaza especulativa.  </p>
<p>Con el triunfo de Fernando De La Rua, candidato moderado de una alianza política de dirigentes reformistas que buscaban en el jefe de gobierno porteño una carta para no “despertar temores” al establishment local y extranjero, se habría la perspectiva de una coalición política que fuera reconstruyendo el poder social del Estado, ubicando nuevamente a la política en el escenario del poder, del que había sido desplazada por las incontrolables fuerzas del mercado. Pero el gobierno de la Alianza se hundió en los intentos de sostener la paridad cambiaria y controlar el déficit fiscal en una economía que producía pobres e indigentes, con un tipo de cambio y un esquema financiero que hacían imposible la inversión y la producción.<br />
Desde una mirada optimista puede decirse que la crisis del 2001 encontró su cauce político en el marco del desprestigiado Congreso y de los partidos tradicionales. En ese difícil momento el radicalismo apostó a la salida institucional y aportó hombres en el gabinete del presidente Duhalde. La devaluación y la pesificación de los contratos en dólares posibilitaron el mejoramiento de la economía y en los comicios presidenciales de abril de 2003, el peronismo se sucedería a sí mismo, y tras las elecciones legislativas de octubre 2005 quedaría consagrado el liderazgo del presidente Kirchner y la absoluta supremacía peronista como fuerza política que garantizaba el orden social y la posibilidad misma de un gobierno.  </p>
<p>La situación partidaria en la crisis de los partidos nacionales. </p>
<p>A la par que el peronismo se erigía en fuerza hegemónica, luego de la caída de De La Rua el radicalismo quedó desvertebrado como partido nacional, con sus líderes desprestigiados, y debilitado electoralmente, sobre todo en Capital y el Gran Buenos Aires (lo que representa poco más de un tercio del electorado argentino). Frente al 2,34% de la fórmula de la UCR obtenida en abril de 2003, los relativamente buenos resultados electorales en elecciones provinciales y locales durante el 2003 mostraron que lo que requería el radicalismo era acción política con mentalidad nacional, para lo cual se necesitan actores políticos y grupos políticos de tal carácter, frente a localismos disgregadores en ausencia de una línea nacional visible y considerada socialmente. Ante la situación del partido como actor en la política nacional, y la dura indiferencia de nuestros votantes en Buenos Aires, capital y provincia, que en virtud de la configuración geopolítica argentina son los distritos que vertebran el eje de la política nacional, el radicalismo se encontró en estado de disgregación con el apoyo al oficialismo de casi todos los gobernadores de nuestro signo político y de numerosos intendentes, sobre todo de las principales ciudades del país gobernadas por radicales. Los llamados “radicales k” evidenciaron a un mismo tiempo la discrecionalidad ilegal en el manejo de los recursos financieros por parte del poder ejecutivo nacional, la falta de centralidad política en el radicalismo tras el agotamiento del alfonsinismo, la pérdida de convicciones políticas y el cinismo como actitud natural ante la vida. En este marco de aguda fragmentación y ausencia de centralidad política, la Convención Nacional reunida en Rosario el 25 y 26 de agosto de 2006 marcó, por un lado, la defensa del partido frente a la cooptación oficialista y por otra parte, fijó pautas para la propuesta electoral de cara a las elecciones presidenciales del 2007 a partir del diálogo “en las más diversas direcciones del espectro democrático y progresista, incluyendo organizaciones políticas, gremiales, empresarias, sociales y académicas”.  </p>
<p>Por cierto que la acción centrífuga en el radicalismo no se redujo al partido de los que gobiernan , sino que debe incluirse tanto a quienes se incorporaron a algún otro partido o espacio político hasta quienes dejaron a un lado su militancia y se replegaron en sus casas por múltiples razones. Lo más inteligente que se puede hacer es no juzgar, pues de lo que se trata es de entender, para lo cual, lo que sirve es tratar de describir lo acontecido.<br />
En muchos casos no se ha tratado de la sola indisciplina partidaria en términos electorales -un partido es, entre otras cosas, una organización que compite en elecciones para acceder a la representación política institucionalizada- sino de la negación de la mínima dimensión ética que los radicales vemos como inherente a la lucha por el poder.<br />
En este sentido, debemos señalar que desde la caída del gobierno de la Alianza se fueron acentuando los llamamientos y las declaraciones referidas a la vocación de poder del radicalismo, y es probable que ese devaneo discursivo en realidad sugiera, no sólo la voluntad de construir legitimidad política para volver a disputar el gobierno y gobernar con eficacia frente a los centros de poder corporativos, sino algo más.<br />
El poder es -en esencia- una resultante de las relaciones humanas, por lo que en la vida social son múltiples las formas que asume y ámbitos en los que se detenta, influyendo, determinando, incidiendo, mandando la conducta de los sujetos pasivos de la relación de poder.<br />
El poder político se traduce en dominación política, donde lo político se vincula a las instancias donde el ordenamiento jurídico y en última instancia, la fuerza física legitimada por dicho ordenamiento, garantizan la sujeción del individuo y el grupo social a los dictados de la(s) autoridad(es).<br />
El radicalismo, desde sus orígenes, pretende que la construcción de poder se debe justificar en la consecución de objetivos políticos. La pérdida de objetivos políticos -los principios, en la terminología radical- y su reemplazo por finalidades de mero posicionamiento individual o grupal, quizás permitan un margen mayor de maniobra, pero erosionan los cimientos de la organización partidaria, porque los objetivos -los principios- y el colectivo humano cohesionado en un ideario constituyen poder, y el posicionamiento político debe ser percibido como funcional a la consecución de objetivos políticos, cuya finalidad última está ligada a los principios libertarios, reformistas y solidarios del radicalismo y que deben plasmarse en proyecto y propuesta en función del momento histórico.  </p>
<p>El desprestigio del radicalismo tras el derrumbe de nuestro último gobierno y la pérdida de identificación con el partido de militantes, afiliados y tradicionales votantes radicales en estos últimos años no nos deben hacer perder de vista que la crisis de los partidos políticos no es una situación exclusiva de la UCR y ni siquiera de nuestro país o región. El clima de época está atravesado por el vértigo de la vida cotidiana al ritmo de las nuevas tecnologías en comunicaciones, y los tradicionales ámbitos mas o menos institucionalizados que recreaban el sentido colectivo organizacional tienden a perder importancia. Por otra parte, hace tiempo que algunas funciones de las estructuras de partidos políticos, en términos de canalización de demandas sociales y comunicación de estas, son realizadas en otros ámbitos, donde cobran importancia los medios masivos de comunicación. Asimismo, si bien el partido político es la forma jurídica que tiene el monopolio de la participación electoral, la política argentina ha adquirido mayor dinamismo (y fugacidad) a partir de los espacios y de articulaciones políticas electorales referenciadas alrededor de figuras destacadas que fundan su partido (personalización de la política). En la dimensión institucional-electoral, la perversa práctica de la ley de lemas en muchas provincias tiende a dejar lugar a la no menos perniciosa utilización sistemática del mecanismo de sumatorias entre boletas de distintas fuerzas políticas pero con idénticos candidatos, lo que lleva a la confusión del elector y que ha dado lugar a episodios como los de Córdoba, Chaco y el conurbano bonaerense, degradándose la representación política y hasta poniendo bajo sospecha los resultados electorales.  </p>
<p>En cualquier caso, existe muchas veces la sensación de que los ámbitos y mecanismos institucionales del radicalismo resultan un tanto obsoletos y poco versátiles, mas nunca se ha dado con fórmulas de modernización partidaria satisfactorias, y en su momento, las internas abiertas -que en un discurso no tan lejano con la “antipolítica” venían a sanear las supuestamente viciosas internas de afiliados- fueron la ocasión de prácticas no menos viciosas. La cuestión en torno a la obsolescencia o relativa irrelevancia de los partidos políticos debe ser entonces encarada desde un planteo que se haga cargo de las especificidades de la sociedad del siglo XXI, sin que esta sea la excusa para abrazar el relativismo moral propio de la época.  </p>
<p>El escenario político tras las elecciones del 2007.  </p>
<p>En un contexto muy negativo para la UCR, en las elecciones generales del pasado año el partido postuló por primera vez en su historia a un candidato a presidente extrapartidario integrando el frente electoral UNA, con la aspiración de brindar a la sociedad una alternativa de cambio político que permitiera aprovechar para el desarrollo económico la coyuntura internacional favorable, propuesta electoral que no logró plantarse como la principal opción opositora frente al oficialismo, ni tampoco contener al electorado tradicionalmente afín al radicalismo. De cualquier manera, la propuesta que integró el partido obtuvo el 16,88% de los votos, aunque no se logró evitar la reducción de la presencia orgánica de la UCR en el Congreso -27 legisladores en la Cámara de Diputados de la Nación y 10 Senadores Nacionales- y el radicalismo apareció divido entre quienes se plegaron al oficialismo integrando su fórmula presidencial, el sector que no aceptó el mandato de la Convención Nacional y se sumó a la opción opositora denominada Coalición Cívica -esencialmente en la provincia de Buenos Aires- y la UCR. </p>
<p>Las elecciones de 2007 otorgaron cuatro años más de mandato popular a la actual versión del justicialismo en el poder, con amplio control institucional en el Congreso de la Nación -aun cuando en la Cámara de diputados el oficialismo esté conformado por distintos grupos políticos- y mayoría de gobiernos provinciales afines. En el escenario económico se perfilan como problemas inmediatos a afrontar el del suministro de energía ?necesario para el crecimiento sostenido de la producción- la inflación y su impacto en el deterioro del poder adquisitivo del grueso de la población. En términos generales la situación social es mejor si se efectúa una comparación con los tiempos de la crisis que siguió al colapso de la convertibilidad, mas la desigualdad en la distribución del ingreso no ha mejorado, que en estos nuevos tiempos viene a traducirse como la concentración de la riqueza y su consiguiente distribución de la pobreza. Una agenda política igualitaria debería encarar necesariamente una reforma tributaria que tienda a limitar la repercusión impositiva en los productos que componen la canasta básica familiar y criterios en el gasto público que efectivamente posibiliten a los ciudadanos de ingresos fijos o sin ingresos salariales el acceso a servicios esenciales. Debe remarcarse que el gasto público, para aplicarse eficientemente a fines redistributivos igualitaristas, debe contar con instituciones estatales dotadas de capacidad de gestión, de las que en general se carece.  </p>
<p>La hegemonía del peronismo está centrada en su consideración como única fuerza capaz de garantizar el cometido político básico requerido: cierto mínimo de orden social, valoración que se refuerza con la percepción de falta de consistencia en otras expresiones políticas, en particular en el caso del partido radical. Sin embargo, no está demás resaltar el dinamismo inherente a la vida social y que es propio de la política. La estructura radical continúa siendo valiosa y la cultura y tradiciones políticas en que se afirma el radicalismo ?incluso mas allá del propio marco institucional de la Unión Cívica Radical- mantienen vigencia social. En tal sentido debe valorarse positivamente -por cierto que con criterio crítico- la experiencia del Frente Progresista en la provincia de Santa Fe, en la medida que logró aglutinar eficazmente el arco no peronista.  </p>
<p>Los desafíos del radicalismo son pues, de tal magnitud, que van a precisar como insumo principal del compromiso y la acción política de una generación de radicales que se ha fogueado en el marco social, político y cultural que surge tras el 2001. El objetivo es construir un radicalismo dotado de consistencia política que sea herramienta valiosa de un proyecto de Nacion. La acción política con mentalidad nacional, y entendiendo siempre a la Nación inserta en un complejo de relaciones internacionales que deben ser adecuadamente ponderadas, constituye una condición básica. En ese marco, la formación y capacitación de los políticos radicales debe acentuarse, tanto a partir de la generación y fortalecimiento de las instancias institucionales pertinentes, como del permanente esfuerzo individual.  </p>
<p>El radicalismo como organización política debe poder señalar rumbos a seguir por la sociedad, es decir, cumplir esa tarea de orientación social que es inherente a la acción política.<br />
Son varias las líneas de trabajo a seguir -o profundizar- que han de abordarse en simultáneo. Una fuerza política consistente se percibe y es percibida como tal. Genera adhesiones y convoca al esfuerzo de propios y extraños. El momento social propicio a los cambios ha de encontrarnos con una herramienta política adecuada para canalizarlos y orientarlos.  </p>
<p>Nuestro desafío como generación es articular al radicalismo como estructura política cohesionada, afirmada en nuestras mejores tradiciones, liberalismo en lo político-institucional y decididamente reformista en el campo socio-económico, y con capacidades de acción en el escenario social y político de la época con potencialidad transformadora.</p>
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		<title>DESAFÍOS DE LA JR 2008/2009</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Jan 2008 21:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juventud Radical</dc:creator>
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Nuevos Desafíos de la Juventud Radical 
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			<content:encoded><![CDATA[<div class="bajada">Documento de la nueva mesa de la Juventud Radical para el período 2008/2009</div>
<p><span id="more-579"></span>Nuevos Desafíos de la Juventud Radical </p>
<p>Hace casi 4 años la Juventud Radical empezó a construir un camino que hoy nos trajo a este lugar. Habíamos entendido, después de haber sufrido la crisis más importante de la Argentina moderna, que el radicalismo, para seguir sirviendo a la democracia argentina, necesitaba renovarse, en cuanto a su organización, en cuanto a sus ideas y objetivos.  </p>
<p>Renovación implica CAMBIO, pero lo entendemos ligado a una TRADICION preexistente. No venimos a romper con nuestro pasado, porque es precisamente ese pasado, con sus más y sus menos, el que nos mantiene pese a la crisis, y pese a los PROMOTORES DEL ATAJO EXITISTA, decididos a recuperar a la Unión Cívica Radical. </p>
<p>Por eso era y es imprescindible construir una alternativa GENERACIONAL Y RENOVADORA desde el radicalismo, y de carácter Nacional porque resulta imposible transformar la realidad argentina de otra manera.  </p>
<p>El radicalismo no sería un partido de 115 años de historia si no hubiesen existido generaciones de jóvenes que lo levantaron de sus cenizas. Porque el radicalismo, antes que un partido, es una doctrina. Una doctrina política que contiene un conjunto de valores, de principios y de ideas acerca de la vida del hombre en sociedad. Es un movimiento humanista, en cuanto asume al hombre como el fin de toda su actividad. Es nacional, pues concibe el desarrollo de la Nación como unidad y actúa en todo el territorio. Es popular: parte de la igualdad del hombre y contiene las históricas luchas del pueblo argentino por la realización de sus derechos. Por eso renovamos todos los días nuestro compromiso con la JR. </p>
<p>Fuimos fortaleciendo esta visión y esta nueva forma de entender la política desde la JR. Más comprometida con el colectivo, más solidaria con el Partido, pero sobre todo, con la convicción de generar los cuadros que tendrán que ser PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA DEL RADICALISMO DE LOS PROXIMOS VEINTE AÑOS, Y DESDE EL RADICALISMO, DE LA ARGENTINA. </p>
<p>Sin embargo, la cuestión generacional no implica por sí misma aire fresco en las estructuras de un partido. Es necesario estar preparados para lo que significa la competencia política democrática y al servicio de la gente en un mundo cada vez más complejo. La creación del Instituto Lebensohn es un hecho trascendente e imprescindible en el camino que decidimos recorrer. Con poco más de 2 años desde su conformación, el Instituto ha crecido y se ha desarrollado en todo el País, intentando buscar desde el debate los rumbos necesarios en este tiempo difícil. </p>
<p>Es que sin lugar a dudas, el Instituto Lebensohn forma parte de esa visión estratégica que apunta a la formación y preparación de nuestra generación para asumir los desafíos (cada vez más complejos) de la Argentina del Siglo XXI, y será unos de nuestros desafíos trabajar en su consolidación. </p>
<p>Repasemos el estado de nuestra democracia, a diciembre de 2007. A las puertas del año en que festejaremos un cuarto de siglo de vigencia del Estado de Derecho, la República se encuentra, cuanto menos, disminuida y amenazada en sus bases fundamentales por la prepotencia de un gobierno de clara vocación hegemónica que denigra a los partidos políticos, avasalla a la prensa independiente, coopta con los recursos del Estado a los dirigentes opositores, descree de la división de poderes y avanza sobre la justicia.  </p>
<p>La Democracia, sigue definitivamente renga, ya que no están claros los beneficios que para los sectores populares, significan cuatro años de crecimiento económico consecutivo construido sobre es esfuerzo de los argentinos. </p>
<p>Pueden así diferenciarse 3 desafíos centrales para los próximos años: </p>
<p>.El primero:  </p>
<p>El problema de la Educación y el Empleo en la Argentina de hoy. Condiciones constitutivas de la Juventud en este mundo que vivimos. Ambas, vinculadas a una carrera tecnológica en la cual el conocimiento cambia aceleradamente dejando a generaciones enteras fuera de un mercado laboral cada vez más competitivo. Cómo preparar a nuestros jóvenes para enfrentar con éxito ese desafío, al tiempo que le inculcamos valores más humanistas y solidarios es nuestro desafío. Algunos países del mundo lo han logrado parcialmente. Debemos mirar esas experiencias y buscar nuestras propias soluciones que permitan arrancar a los jóvenes y niños de la falta absoluta de futuro que lleva a flagelos como las drogas y el delito cada vez más precoz. </p>
<p>Por supuesto, el cambio en la Argentina, debe ser estructural. Y ello nos llevará sin dudas, y la Juventud Radical tendrá que estar a la altura de las circunstancias de este debate, discutir en torno a modelos de desarrollo, y en cómo utilizar los beneficios del crecimiento económico. Por cierto que todo ello sólo será posible si se trabaja fuertemente sobre la calidad de las instituciones que actúan en el seno de nuestra democracia, desde el Congreso, hasta la Justicia, desde la Escuela Pública, hasta los partidos políticos, desde la sociedad civil hasta las fuerzas de seguridad, desde las pequeñas empresas hasta los cultos. De la calidad de sus dirigentes dependerá el futuro del país. </p>
<p>.El segundo: </p>
<p>Buscar como generación de un partido político democrático liderar a la juventud argentina, para arrancarla del escepticismo en la que se encuentra sumida y HACERLA PROTAGONISTA de su TIEMPO. </p>
<p>El desafío de revertir el escepticismo y la falta de participación de los jóvenes en la vida pública. Inevitablemente vinculada a la desintegración de grandes sectores de la sociedad argentina inmersos en condiciones de marginación.  </p>
<p>La posibilidad de encontrar nuevas formas de participación democrática desde las ventajas de las nuevas tecnologías de la comunicación y su desarrollo. </p>
<p>La convicción militante de que este (la política) es el único medio legítimo con el que contamos para trasformar la realidad. Y que es imprescindible la organización y los Partidos democráticos en ese aspecto (ejemplos en el mundo desarrollado).  </p>
<p>.El Tercero:  </p>
<p>La renovación (reparación) de la UCR La construcción generacional de un Proyecto Nacional dentro del partido que se proponga su reorganización, la actualización de una propuesta política para la Argentina, la recuperación de cuadros militantes y dirigentes, y la conformación de una identidad política moderna, que deje de lado viejos paradigmas y, sustentada en toda nuestra tradición, historia y doctrina, conforme una nueva organización en la percepción de la sociedad. </p>
<p>La recuperación de una herramienta política construida desde una nueva cultura democrática centrada en el diálogo y la tolerancia, para consolidar la democracia social en la Argentina y terminar definitivamente con la desigualdad y el privilegio, en definitiva para generar condiciones de vida dignas para nuestro pueblo. </p>
<p>   Comité Nacional<br />
de la Juventud Radical</p>
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